La centenaria marca india, de origen británico, aprovechó el festival Wheels & waves de Biarritz para desvelar tres motos que tienen en común su nuevo motor.

La nueva plataforma bicilíndrica, aún por comercializar, sirvió de base a estas tres motos que vieron la luz en la séptima edición del Wheels & Waves.

Las ‘Lock Stock’, ‘Rohini’, e ‘Interceptor’ se han desarrollado sobre la base de las motos bicilíndricas recientemente presentadas y que ya mostramos en Motor1.com, la Interceptor INT 650 y la Continental GT 650, impulsadas por los primeros motores modernos actuales bicilíndricos 650 de Royal Enfield.

Además de la ‘Lock Stock’, una moto dragster de 865 cm3, diseñada y desarrollada por la propia marca, Royal Enfield también ha colaborado por primera vez con Young Guns Speed Shop, un especialista suizo de personalizaciones y Old Empire Motorcycles, de Reino Unido, para trabajar en dos conceptos únicos con la base Continental GT 650 e Interceptor 650.

Royal Enfield Lock Stock

‘Lock Stock’ de Royal Enfield, con base Continental GT 650 Twin

La ‘Lock Stock’ es la primera moto personalizada por Royal Enfield en muchos años con motor bicilíndrico. El bastidor de acero soldado típico de las carreras 'dragster' ha sido creado en colaboración con la legendaria firma de chasis Harris Performance.

S&S Cycles, de Estados Unidos, con años de experiencia en la fabricación de motores, se implicó para descubrir la verdadera capacidad del motor 650, usándolo como base y transformándolo en un propulsor de 865 cm3 con inyección de óxido nitroso.

Su pintura ‘Dazzle Camo’ se burla de la tradición de los fabricantes de motos que camuflan sus prototipos. La carrocería minimalista en fibra de carbono y el trabajo con el cuero completan la gran labor de los diseñadores de la marca india, permitiéndoles demostrar un lado totalmente diferente de lo que puede ser Royal Enfield.

Royal Enfield Rohini

‘Rohini’, de Young Guns Speed Shop, con base Continental GT 650 Twin 

La ’Rohini’, realizada por Young Guns, se inspiró en el programa espacial de la India y sus satélites Rohini, buscando dar un giro juvenil a la nostalgia británica ya existente en la Royal Enfield Continental GT 650.

Fue fundamental preservar la mayor parte posible de la moto de serie, incluyendo una referencia al trabajo de pintura original, añadiéndole además un carenado curvado y delgado, así como una estructura asiento/colín tipo monocasco.

Si bien el concepto es puro cafe racer, rememorando incluso los icónicos carenados Rickman británicos, la moto tiene una sorpresa oculta; en la oscuridad, una capa de pintura reflectante transforma las líneas clásicas en luz Razzle Dazzle, que hace desaparecer los trazos retro y los convierte en modernos.

Royal Enfield Interceptor

‘Interceptor’ de Old Empire Motorcycles con base Interceptor 650

Old Empire Motorcycles decidió desnudar la Interceptor 650 completamente, deshaciéndose de todo lo que no fuera estrictamente necesario y ocultar lo esencial.

Un profundo trabajo en pintura roja metalizada se combina con cuero Oxblood y un asiento en Alcántara, que aporta un toque elegante a la moto, creando un equilibrio entre el lujo y la irreverencia.

Su posición de conducción baja y el motor negro insinúan un toque agresivo bajo el refinado aspecto exterior, mientras que el manillar integrado ejemplifica el espíritu de personalización de la vieja escuela, eliminando todo lo que no es necesario y escondiendo los cables eléctricos y de transmisión con los controles internos. 

Como curiosidad tecnológica, la construcción no recurre al bombín y a la llave de contacto de serie, sino que integra una llave inteligente en los guantes del piloto.

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