El paraguayo Roberto Recalde había quedado atrapado con su Isuzu número 397 en una duna y, al ser ayudado por otro competidor, la situación terminó de la forma más inesperada.

La solidaridad es uno de los signos de identidad del Dakar y la ayuda de los pilotos a otros competidores cuando están en problemas, incluso siendo rivales directos, están al orden del día. Roberto Recalde, piloto paraguayo que participa en la categoría de coches al volante del Isuzu número 397, quedó atrapado en una duna, pero rápidamente otro competidor que le seguía se detuvo para enganchar un cabo entre ambos coches y tratar de sacarle del apuro.

La sorpresa fue mayúscula cuando tras el primer tirón del 'salvador' de Recalde, el coche del paraguayo empezó a dar vueltas de campana duna abajo. ¡Hasta nueve veces giró el coche sobre sí mismo! Todo, para quedar finalmente sobre sus cuatro ruedas de forma milagrosa.

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Fuente: Motorsport.com

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