Desde el SP1 de Junichiro Hiramatsu hasta el P4/5 de James Glickenhaus, estos son algunos de los más espectaculares.

La historia de Ferrari está jalonada de ejemplares únicos. Tanto es así que, se puede decir que al principio prácticamente todos los coches que salían de la fábrica de Maranello eran modelos especiales, únicos, ya que en los años 50 y 60 casi no había carrocerías estándar.

Se trataban de las propuestas de varios carroceros adaptadas a los deseos de cada cliente. Algunos de los ejemplos más famosos son el 375MM comprado por Roberto Rossellini para Ingrid Bergman o el 365P de tres plazas de Gianni Agnelli.

Ferrari ha conservado esa tradición hasta la actualidad, permitiendo a los centros de diseño más ilustres la posibilidad de realizar creaciones únicas (one-off) a petición de los clientes más acaudalados, desarrollados en estrecha colaboración con la casa madre y con una condición fundamental: que no se toquen las mecánicas. Aquí hemos reunido un quinteto con los más bellos y prestigiosos modelos únicos construidos para clientes muy especiales.