Aunque está a punto de recibir un restyling, el modelo americano continúa estando plenamente vigente. Sobre todo, con el motor turbodiésel de 160 CV de potencia.

Si tuviéramos que describir con una sola palabra los últimos meses de vida del Ford Ranger, tal vez, esa sería 'ajetreada'. A fin de cuentas, el pick-up americano está viviendo un periodo de grandes cambios en los mercados europeos. 

Por un lado, tenemos el lanzamiento de la variante Ranger Raptor, tan llamativa como prestacional. Por el otro, un restyling de gama, previsto para mediados de este mismo año. 

Sin embargo, hasta que todo eso suceda, el Ford Ranger sigue 'dando el callo' que, al final, es lo que se le pide a este tipo de vehículos, prácticos, profesionales y lúdicos, a partes iguales. 

Para analizar su estado actual, hemos decidido ponerlo a prueba, en una variante con cabina doble, motor turbodiésel de 160 CV y acabado XLT Limited. ¿El motivo? Tal vez, sea la variante que mejor concilie vida laboral y momentos de ocio...

 

Ford Ranger: un diseño poderoso

De un primer vistazo, esa es la primera sensación que transmite este pick-up: la de un vehículo que llega a intimidar. En parte, por su prominente frontal. En parte, por el color negro Shadow que cubre la carrocería y que se puede hacer extensivo, de manera opcional, a las llantas de aleación. 

Tampoco se quedan atrás las dimensiones del conjunto, que alcanzan los 5,36 metros de largo, 1,86 de ancho y 1,81 de alto, combinadas con una distancia entre ejes de 3,22 metros. 

Un aspecto importante a destacar es que Ford ofrece tres tipos de carrocería: Cabina Sencilla (dos plazas), Super Cab (cuatro plazas, con dos banquetas plegables) y Doble Cabina (cinco plazas).

También están disponibles diferentes opciones para la caja de carga, desde barras deportivas y protecciones para el piso, pasando por distintas posibilidades para cerrarla: techo duro, cubierta de lona, cubierta rígida...

Prueba Ford Ranger 2019
Prueba Ford Ranger 2019

En nuestro caso, como ya hemos mencionado, se opta por la de cinco plazas. Además de ser más práctica, ofrece una buena habitabilidad, con un espacio notable en todas las cotas. Eso sí, la central trasera resulta algo menos confortable, ya que el mullido es más duro y resulta algo estrecha.

Otro aspecto que destaca es la buena imagen y calidad de realización del interior. Es cierto, no es la misma que podamos encontrar en un SUV convencional de Ford, como un Kuga o un Edge, aunque queda claro que la marca ha querido acercarlo, en todos los sentidos, al segmento de moda. 

Además, para seguir comparándolo a lo que ofrece un todocamino, incorpora elementos hasta hace poco impensables en un pick-up, como volante multifunción, dos displays digitales en la instrumentación, sistema multimedia SYNC 3 con pantalla de 8,0 pulgadas, climatizador bizona, tapicería de cuero...

Prueba Ford Ranger 2019

Con 160 CV y cambio manual o automático

Bajo el capó, el pick-up americano recurre a un motor turboodiésel, conocido como 2.2 TDCi, que entrega 160 CV de potencia y se asocia a la tracción total conectable 4x4. Eso sí, queda a elección del conductor optar por una caja de cambios manual o una automática, ambas de seis relaciones. 

En el caso de la versión manual, la que nos ocupa, declara un par máximo de 385 Nm, entre 1.500 y 2.500 vueltas, un consumo medio oficial de 7,0 litros cada 100 kilómetros y unas prestaciones correctas, con una velocidad máxima de 175 km/h. Recordemos que, desde hace algún tiempo, los pick-up ya pueden circular a 120 km/h en autovía y autopista, como el resto de turismos.  

Si nos centramos en el sistema de tracción, se gestiona con una ruleta ubicada junto a la caja de cambios. En condiciones normales, el coche se conduce con propulsión trasera. Fuera del asfalto, se puede seleccionar la posición 4H, que asegura las cuatro ruedas motrices, o 4L, que acciona la reductora...y bloquear el diferencial central.

Prueba Ford Ranger 2019

Para quien vaya a circular con frecuencia fuera del asfalto, existe la posibilidad de equipar el Pack Off-road, por 449 euros, que incluye el bloqueo del diferencial trasero y protecciones para el motor, la caja de cambios y el tanque de combustible.

En cualquier caso, es un coche que ofrece bastante garantías fuera de la carretera (como se le debe pedir a un pick-up), con una altura libre al suelo de 23 centímetros y una capacidad de vadeo de 80 centímetros, sumada a unos ángulos destacables: 28 grados de entrada, 28 de salida y 25 en el ventral.

Respecto a las suspensiones, se opta por un esquema de paralelogramo deformable, en el tren delantero, y una eje rígido con ballestas, en el trasero.

Prueba Ford Ranger 2019

No se conduce como un SUV

Aunque su imagen y refinamiento interior podría llevar a algún conductor a engaño, la dinámica de conducción del Ford Ranger no es, ni mucho menos, la misma que pueda presentar un todocamino. 

Esa sensación se percibe desde el primer momento, con simplemente maniobrar a baja velocidad o manejar la caja de cambios. El eje trasero también resulta especialmente rebotón, sobre todo, cuando se circula sin carga en la caja (a fin de cuentas, ha sido concebido para transportar objetos muy pesados). ¿Y el motor? Pues aunque es algo áspero, mueve con soltura al conjunto y garantiza unos consumos comedidos.

Dicho esto, el Ranger resulta razonablemente cómodo para moverse en el día a día, siempre que la conducción en el ámbito urbano no vaya a ser mayoritaria. Incluso, me atrevería a decir que es un modelo suficientemente ágil, y con unos movimientos de la carrocería contenidos, teniendo en cuenta su peso y dimensiones. La cosa cambia al transitar por pistas de dificultad media, donde el modelo americano no se detiene ante nada. 

Prueba Ford Ranger 2019

Con múltiples asistentes

En términos de seguridad, el equipamiento de serie incluye multitud de elementos interesantes, como airbag de rodilla para el conductor, asistente al arranque en pendientes, control de velocidad de crucero y de pérdida de presión de los neumáticos, o sensor de aparcamiento trasero.

Además, por 1.100 euros adicionales, es posible incluir el denominado Paquete Tech, que incorpora sistema de alerta por cambio involuntario de carril, de control de ángulo muerto, de alerta por cansancio del conductor, de reconocimiento de señales de tráfico y control de velocidad de crucero adaptativo.

Respecto al precio, aunque la gama arranca en los 32.759 euros, para disfrutar de esta versión en concreto, hay que desembolsar 38.270. 

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