Ponemos a prueba la segunda generación del SUV coupé de BMW, que ofrece motorizaciones de entre 184 y 360 CV de potencia.

La marca alemana presentó, a mediados de febrero, la segunda generación de su todocamino coupé compacto. Sin embargo, hasta ahora no hemos podido poner a prueba el BMW X4 2018. Un modelo completamente nuevo, que hemos conducido, brevemente, durante su presentación. 

De hecho, solo hemos tenido la oportunidad de probar una unidad en configuración xDrive30i, que nos ha servido para hacernos una ligera idea de cómo va el coche. Posteriormente, cuando dispongamos de un X4 de pruebas, ampliaremos la información.

Presentado en el año 2014, en su primera entrega, el X4 vendió más de 200.000 unidades en todo el mundo, 7.757 de ellas en España, en lo que nos da una idea de la importancia del modelo para la marca. De ahí que, siguiendo el camino marcado por la renovación total del X3, debemos decir que no nos encontramos ante un mero restyling, sino ante un modelo completamente nuevo. 

El nuevo BMW X4 2018 frente al modelo anterior:

BMW X4 2018

Renovación estética completa

Con la cinta métrica en la mano, resulta llamativo comprobar cómo el BMW X4 2018 crece... bastante. Concretamente, llega hasta los 4,75 metros de longitud, 1,92 de anchura y 1,62 de altura, por lo que el incremento se cifra en 8,1 centímetros de largo y en 5,4 de ancho. La única cota que se reduce es la altura, dado que resulta 3 milímetros más bajo. 

¿Y los cambios estéticos? Podríamos decir que se aprecian, con mayor claridad, en elementos como los faros con tecnología de tipo LED (también para los antinieblas), los paragolpes y la parrilla frontal, que se ve más grande que nunca.

Sin embargo, hay que centrarse en la zaga para descubrir la auténtica revolución, con unos pilotos horizontales, dotados de diseño 3D, para rematar una trasera que recuerda (ojo, es una apreciación subjetiva) a la del Mercedes-Benz GLC Coupé. Un SUV que, curiosamente, nació siguiendo la senda del éxito del X4.

Dicho esto... ¿el conjunto se puede personalizar? Por supuesto, dado que existen tres líneas de acabado, xLine, M Sport y M Sport X, así como con accesorios de los catálogo BMW Individual y M Performance.

BMW X4 2018: más amplio y ligero

Antes de pasar al habitáculo, hay un último aspecto importante que debemos destacar. Dependiendo de la versión elegida, el peso del BMW X4 2018 se ha reducido hasta en 50 kilos, frente a la generación anterior, gracias al empleo de materiales ligeros BMW EfficientLightweight. En otro orden de cosas, el nuevo diseño de la carrocería también permite que el coeficiente aerodinámico (Cx) mejore bastante, pasando de 0,33 a 0,30.

BMW X4 2018

Pasando al interior, el primer elemento que centra las miradas es el salpicadero, que muestra una línea completamente renovada y de calidad, mucho más vanguardista y atractivo. En esencia, es similar al del X3, por lo que cuenta con una serie de ventajas, como la última evolución del sistema iDrive y el control por voz, de serie, así como el sistema de manejo gestual, como opción. 

Por lo demás, las sensaciones son las mismas que cuando pudimos subirnos al coche, durante la primera presentación estática. Ya en aquel momento, hablábamos de que, aunque habitáculo estaba homologado para cinco ocupantes, solo cuatro viajarían a sus anchas.

Algo que vuelvo a corroborar debido a que, midiendo 1,80 metros, tengo la sensación de que el espacio para las piernas es bueno, y la anchura de la plaza central, correcta. En cambio, es en la altura donde las cosas van un poco más justas; en la unidad que he conducido, un xDrive30i con techo panorámico, me sobran unos centímetros en las dos butacas laterales, mientras que, en la del centro, toco con el techo. 

¿Y el maletero? Pues declara una ganancia respetable, pasado de 500 a 525 litros de capacidad, y ofreciendo un pequeño hueco portaobjetos bajo el piso. Además, en caso de necesidad, el cubicaje llega hasta los 1.430 litros (30 más que antes).

BMW X4 2018
BMW X4 2018

BMW X4 2018: siete mecánicas disponibles

Todo aquel que acuda a un concesionario de la marca, descubrirá que el catálogo de motorizaciones incluye hasta siete opciones, con motores de entre 184 y 360 CV.

En todos los casos, se asocian a la tracción total xDrive y a la transmisión automática con convertidor de par Steptronic deportiva, con ocho marchas, levas tras el volante y control de arrancada Launch Control. Otro elemento que se equipa de serie en toda la gama es la dirección deportiva variable. 

Quien busque gasolina, debe saber que la oferta arranca con dos bloques de cuatro cilindros, los denominados xDrive20i, con 184 CV, y xDrive30i, con 252, y finaliza con la auténtica estrella de la gama, el deportivo M40i, con arquitectura de seis cilindros y 360 CV. Esta última variante, que llegará en unas semanas (sobre el mes de agosto), alcanza los 250 km/h de velocidad máxima (autolimitada) y acelera de 0 a 100 en 4,8 segundos.

Por su parte, en los de ciclo diésel, es posible escoger entre los xDrive20d, de 190 CV, y xDrive25d, con 231 CV, ambos tetracilíndricos, y los conocidos como xDrive30d, de 265 CV, y M40d, de 326, ya con seis cilindros. En el caso del xDrive30d, también llegará algo más tarde que el resto.

BMW X4 2018

Durante esta primera toma de contacto, como mencionábamos al inicio, nuestra prueba se centró en la variante de gasolina xDrive30i, que, a pesar de no llegar al extremo del seis cilindros del M40i, por rendimiento y refinamiento, es una opción muy recomendable, para quien busque un coche potente y resolutivo. A fin de cuentas, alcanza los 240 km/h de velocidad máxima, acelera de 0 a 100 en 6,3 segundos y declara un consumo medio de 7,2 litros cada 100 kilómetros.

Además de la buena respuesta del propulsor a bajas revoluciones, y de la elasticidad que presenta la mecánica, sin miedo a estirar hasta la zona alta del cuentavueltas, también resulta digno de mención el funcionamiento del cambio, uno de los mejores del panorama actual. 

Otro punto a su favor es la inclusión del control dinámico de la conducción Driving Experience Control, con hasta cinco modos: SPORT, COMFORT, ECO PRO, SPORT+ y ADAPTIVE. De este modo, la respuesta del coche se ajusta en todo momento a lo que le exige el usuario. 

Además, en marcha, parece que el X4 es algo más ligero y estable que el X3. Algo que se justifica en que tenga una anchura de vías 3 centímetros mayor o en que equipe, de serie, la suspensión M Sport, el sistema de reparto selectivo de par Performance Control y la mencionada dirección deportiva con asistencia variable. 

BMW X4 2018

Todo tipo de ayudas a la conducción

Para finalizar, te diremos que el modelo bávaro puede incorporar gran parte de la tecnología que han ido estrenando, durante los últimos años, los últimos Serie 7 y Serie 5. 

Estamos hablando, por ejemplo, de elementos como el sistema de proyección de información en el parabrisas Head-Up Display en color o el paquete Driving Assistant Plus, que incluye el control de velocidad de crucero adaptativo con función Stop & Go, el sistema de alerta por cambio involuntario de carril, el de control del ángulo muerto, el de aviso de tráfico cruzado trasero y el de cruce de carreteras. Por supuesto, también se inicia en el mundo de la conducción autónoma, con la dirección semiactiva. 

Respecto a los precios, está a la venta con una horquilla de tarifas que se mueve entre los 53.500 y lo 74.700 euros. Si quieres consultar todos los precios, tienes el enlace justo debajo.

BMW X4 2018: precios y más información:

BMW X4 xDrive 30i

Motor Gasolina, 4 cilindros en línea, turboalimentado, 1.998 cm3
Potencia 252 CV a 6.500 rpm / 350 Nm entre 1.450 y 4.800 rpm
Caja de cambios Automática Steptronic, 8 velocidades
0-100 km/h 6,3 s
Maximum speed 240 km/h
Consumo 7,2 l/100 km
Tracción Integral xDrive
Peso en vacío 1.720 kg
Número de asientos 5
Capacidad del maletero 525 l
Precio base 59.950 euros

Gallery: BMW X4 2018