Si te vas a comprar un SUV, pero siempre has querido un deportivo, tal vez este Mercedes-AMG sea lo que buscas.

Son los coches de moda, atraen a clientes de todas las edades y, hoy día, no hay una marca que se precie sin un SUV en su gama. Pero cuando luces una estrella en el frontal y el distintivo AMG en el portón trasero, no basta con estar… sino que debes ofrecer algo más.

Y eso es lo que pretende el Mercedes-AMG GLC 43 4MATIC, un todocamino con motor de gasolina, 3.0 V6 biturbo, de 367 CV de potencia, que además de estar pensado para hacer disfrutar al conductor, intenta, al mismo tiempo, ser un todocamino utilizable en el día a día.

 

Así es su diseño

Es evidente que un todocamino jamás podrá ser tan deportivo como, por ejemplo, un cupé. Sin embargo, basta un golpe de vista para comprobar que este SUV cuenta con una imagen muy dinámica, acorde con los cánones de Mercedes-AMG. Sin duda, llaman la atención las llantas de aleación, de 21 pulgadas, que equipa nuestra unidad, la parrilla cromada efecto diamante o la doble salida de escape integrada en el difusor trasero.

Tampoco pasa desapercibido su equipo de frenos que, en el eje delantero, está compuesto por discos perforados, de 360 milímetros, combinados por unas pinzas fijas con la inscripción AMG. Pese a sus generosas dimensiones, al rodar deprisa, sufren más que los de un Mercedes-AMG C 43 AMG 4MATIC, al tener que detener un vehículo más pesado. 

Prueba Mercedes-AMG GLC 43 4MATIC 2018

Mercedes-AMG GLC 43 4MATIC: un interior de nivel 

El habitáculo comparte gran parte del diseño y de sus componentes con otros modelos de Mercedes-Benz, como el Clase C. En el salpicadero, el protagonismo recae en la pantalla, de 8,4 pulgadas, de la parte alta de la consola central. Como es tradición en la marca, se maneja desde un conjunto de mandos ubicados entre los asientos. Por lo demás, este Mercedes-AMG no solo es bonito, sino que, además, está bien construido, con materiales plásticos de calidad, agradables al tacto y bien ajustados en todo el habitáculo.

Prueba Mercedes-AMG GLC 43 4MATIC 2018
Prueba Mercedes-AMG GLC 43 4MATIC 2018

Respecto a los GLC convencionales, cuenta con espíritu más dinámico, gracias a su instrumentación de nuevo diseño, un volante achatado en la parte inferior o unos asientos deportivos eléctricos, de serie, que ofrecen una mayor sujeción lateral. Tampoco pasan desapercibidos los cinturones de color rojo y el equipo de audio Burmester. Ofrece 520 W de potencia y 13 altavoces y, si valoras un buen sonido, no te arrepentirás pagar los 1.020 euros que cuesta.

En cualquier caso, este Mercedes-AMG es un SUV de 4,66 metros de longitud, lo que significa que se trata de un coche pensado para disfrutarlo en familia. De hecho, sus plazas traseras son cómodas para dos ocupantes de más de 1,85 metros de alto y, por espacio, no habría problema para acomodar a un tercer pasajero, de no ser por el voluminoso túnel de transmisión o por el diseño algo incómodo de la banqueta, en la plaza central. 

Prueba Mercedes-AMG GLC 43 4MATIC 2018
Prueba Mercedes-AMG GLC 43 4MATIC 2018
Prueba Mercedes-AMG GLC 43 4MATIC 2018

Respecto al maletero, con 550 litros de capacidad, está ligeramente por encima de sus competidores  y, además, cuenta con unos botones que permiten abatir los respaldos cómodamente. ¿Algo a mejorar? El hueco que hay bajo el suelo, pues es irregular y resulta complicado de aprovechar. Por otro lado, el sistema de apertura y cierre eléctricos del portón se vende en un pack denominado KEYLESS-GO, junto a la apertura y arranque sin llave, por 1.428 euros. 

Prueba Mercedes-AMG GLC 43 4MATIC 2018

Mercedes-AMG GLC 43 4MATIC: así va en marcha

El Mercedes-AMG GLC 43 4MATIC recurre a un propulsor 3.0 V6, biturbo, con 367 CV de potencia. Parece una cifra espectacular, pero conviene recordar que se trata de la versión de acceso a la familia AMG, por detrás del GLC 63 y el 63 S, con 476 y 510 CV, respectivamente. 

En marcha, rodando a ritmo tranquilo, es un SUV cómodo, gracias a que la suspensión adaptativa AMG Ride Control filtra con una eficacia notable las irregularidades del asfalto...

Pero si seleccionas el modo Sport o Sport+ en el control dinámico de la conducción DYNAMIC SELECT, comprobarás que la dirección se endurece, la respuesta del acelerador se vuelve más instantánea y el motor empuja sin titubeos entre 2.500 y 5.000 rpm.

Prueba Mercedes-AMG GLC 43 4MATIC 2018
Prueba Mercedes-AMG GLC 43 4MATIC 2018

Una vez superada esa cifra lo más interesante, si pretendes seguir ganando velocidad, es engranar la marcha superior y aprovechar los 520 Nm de par que ofrece el motor, entre 2.500 y 4.500 rpm, para seguir acelerando. Dicho así parece sencillo, pero podrías verte apurando la tercera marcha a casi 140 km/h... con el consecuente riesgo para los puntos de tu carnet. Por supuesto, la velocidad máxima está autolimitada a 250 km/h

También podrás comprobar que la transmisión automática con convertidor de par 9G-TRONIC, con nueve velocidades y levas tras el volante, engrana marchas con una rapidez sorprendente y sin que apenas decaiga el régimen de giro del motor.

Y si tienes un momento ahorrador, con el modo ECO podrás acercarte a los 8,3 litros cada 100 kilómetros de consumo medio que declara la marca... aunque no te asustes si ves un gasto mixto de más de 10,0 litros en el ordenador de a bordo. Es lo habitual. 

En lo que al comportamiento respecta, el chasis del Mercedes-AMG GLC 43 4MATIC podría definirse como deportivo, pero no radical. La tracción total 4MATIC transmite la potencia al suelo con solvencia en toda circunstancia, la carrocería tiene un balanceo bastante contenido y apenas hay que girar el volante para inscribir el coche en los giros. Sin duda, eficacia es la palabra que mejor define su dinámica.

Prueba Mercedes-AMG GLC 43 4MATIC 2018

No es barato, ni tampoco caro

Por último está el asunto del precio. Decir que un coche de 68.775 euros no es caro puede sonar extraño… Pero es que uno de los SUV de su potencia menos costosos.

En mi caso, si los tuviera y estuviera pensando en comprar un todocamino Premium que me permitiera disfrutar en una carretera de montaña y con el que, a la vez, me pudiera ir de viaje o llevar a los niños al colegio, este Mercedes-AMG ocuparía un lugar destacado en mi lista de candidatos. 

Mercedes-AMG GLC 43 4MATIC, ficha de equipamiento

Equipamiento de serie: climatizador automático bizona THERMATIC, paquete AMG LINE exterior e interior (incluye, entre otros, asientos deportivos tapizados en símil de cuero, volantes deportivos y pedales de aluminio), sensores de aparcamiento trasero, control de velocidad de crucero con limitador, sistema de preparación ante colisiones inminentes PRE-SAFE...

Opciones: pintura metalizada (1.130 euros), llantas AMG negro brillante, de 21 pulgadas (2.301 euros), paquete control de carril (cuesta 1.130 euros e incluye, entre otros, sistemas de control del ángulo muerto y de alerta por cambio involuntario de carril), paquete de confort KEYLESS GO (cuesta 1.438 e incluye, entre otros, sistema de apertura manos libres, portón eléctrico)...

Motor Gasolina, 6 cilindros en V, biturbo, 2.996 cm3
Potencia 367 CV entre 5.500 y 6.000 rpm / 520 Nm entre 2.500 y 4.500 rpm
Caja de cambios 9G-TRONIC, automática de 9 velocidades
0-62 mph 4,9 s
Velocidad máxima 250 km/h (autolimitada)
Consumo 8,3 l/100 km
Tracción Integral, 4MATIC
Peso en vacío 1.845 kg
Número de asientos 5
Capacidad del maletero 550 l
Precio base Desde 68.775 euros

Mercedes-AMG GLC 43 AMG 4MATIC 2018, prueba a fondo