Cuando Datsun inventó el coche para los pescadores
En 2018, Datsun creó un prototipo a partir de las sugerencias recabadas entre los clientes rusos.
Hoy en día, la marca Datsun ya no está presente en el mercado, pero en su historia reciente no han faltado proyectos curiosos. Uno de los más singulares se remonta a 2018, cuando el fabricante japonés, que por entonces operaba en Rusia, presentó una versión especial del mi-DO pensada para los aficionados a la pesca y las actividades al aire libre.
Un ejercicio de estilo que no surgió de un departamento de marketing, sino directamente de las sugerencias recabadas entre los usuarios de la marca. ¿El motivo? La iniciativa tomó forma tras una encuesta publicada en las redes sociales de Datsun.
Los resultados mostraron que muchos clientes utilizaban el coche para viajar y llegar a lugares en plena naturaleza, mientras que más de una cuarta parte de los encuestados señaló la pesca como una de sus aficiones favoritas. De ahí surgió la idea de desarrollar un coche capaz de responder mejor a estas necesidades.
Un mi-DO pensado para el tiempo libre
La base del proyecto fue el Datsun mi-DO, un compacto de cinco puertas comercializado en el mercado ruso. Para la ocasión, el coche se modificó tanto por fuera como por dentro, con el objetivo de mejorar el apartado práctico durante las excursiones y las actividades al aire libre.
El coche se diseñó para transportar más fácilmente el equipo de acampada y de pesca, ofreciendo soluciones específicas para quienes pasaban mucho tiempo lejos de los centros urbanos.
Más que un modelo destinado a la producción en serie, representaba una demostración concreta de cómo las indicaciones de los clientes podían influir en el desarrollo de un vehículo.
Un proyecto experimental que se quedó en un caso único
Datsun definió el mi-DO Outdoor Leisure como un auténtico laboratorio sobre ruedas. El objetivo era recopilar más datos y comprender qué cualidades podían resultar útiles para los conductores con estilos de vida especialmente activos. A través de eventos y actividades en el territorio, la marca esperaba obtener nuevos comentarios que pudiera utilizar en el desarrollo de futuros modelos.
Años después, el proyecto sigue siendo una de las iniciativas más insólitas llevadas a cabo por Datsun en su última etapa de actividad. Una curiosidad que da testimonio de una época en la que algunos fabricantes experimentaban con formas alternativas de involucrar directamente a los clientes en el diseño de sus propios coches.
Recomendado para ti
Coupé Zagato: este Fiat 500 nunca llegó a salir al mercado
Así es cómo las baterías de los coches eléctricos chinos no provocarán incendios
El coche construido en un garaje que vale una fortuna
Precios muy interesantes los del SUV que puede revolucionar Subaru
Este Jimny podría llegar a los concesionarios bajo una condición
Tesla instala un aspirador en una estación Supercharger, el auténtico 2x1
Nada de híbrido: este Toyota tiene dos motores, siete cilindros y 700 CV