Nacido de un sueño entre Porsche y Mercedes, construido para unos pocos elegidos
Viajamos a los años 80 para descubrir una leyenda olvidada, el Isdera Imperator 108i
No hay muchos supercoches más exclusivos que éste: el Isdera Imperator 108i es un rarísimo modelo alemán hecho a mano y por encargo, entre 1984 y 1993, en edición limitada a sólo 30 ejemplares, divididos en dos series.
El Imperator nació de un concept car de Mercedes-Benz, el CW311 de 1978, diseñado en su tiempo libre por Eberhard Schulz, entonces ingeniero de diseño en Porsche.
Como no estaba prevista la producción en serie del CW311, Schulz fundó su propia empresa en 1981 en Leonberg (Alemania): Isdera, acrónimo de "Ingenieurgesellschaft für Styling, Design und Racing" (Sociedad de ingenieros de estilo, diseño y competición). Su primer proyecto automovilístico, el Erator GTE, data de 1969, mientras que el primer modelo construido por Isdera fue el Spyder 033 de 1982.
Filosofía y diseño
El Imperator 108i fue una fiel 'conversión' para carretera del CW311. Los cambios más evidentes con respecto al prototipo original eran la adopción de faros fijos, en lugar de emergentes, y pilotos derivados de Mercedes-Benz.
A partir del restyling de 1991, denominado Serie 2, volvieron los faros escamoteables, la carrocería adoptó líneas menos angulosas y más fluidas, se añadieron tomas de aire por encima de los pasos de rueda delanteros, una toma NACA sustituyó a la gran toma central del capó y los intermitentes delanteros se trasladaron a los extremos de los guardabarros.
Estructura y mecánica
El Imperator 108i presentaba puertas de ala de gaviota, una carrocería de fibra de vidrio fijada a un bastidor tubular de acero y un 'periscopio' trasero en lugar de retrovisores convencionales, una solución ya vista en el Lamborghini Countach. El lujosísimo interior utilizaba varios componentes del Porsche 928.
Lamborghini Countach
Porsche 928
Isdera Imperator 108i
El primer modelo montaba un motor Mercedes-Benz M117 V8 de 5 litros y 296 CV, acoplado a una caja de cambios manual ZF de cinco velocidades. Las prestaciones eran de auténtico supercoche: velocidad máxima de 283 km/h y aceleración de 0 a 100 km/h en 5,1 segundos. Posteriormente se adoptaron otros motores V8 de Mercedes-Benz, incluidas versiones AMG de 5,6 y 6 litros con hasta 390 CV y culatas de 32 válvulas.
El Imperator adoptaba una suspensión independiente con muelles helicoidales en todas las ruedas, con dobles trapecios delante y trapecios superior e inferior detrás. Disponía de discos de freno en todas las ruedas y dirección asistida de serie.
Galería: Isdera Imperator 108i en venta
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