Todos nos hemos desesperado al no poder adelantar al vehículo que nos precede en una autopista o autovía por no echarse a la derecha, pero lo que nunca hay que hacer es pegarse a él y forzar a que abandone el carril de manera peligrosa.

Parece que esta situación se vivió en Queensland (Australia), donde los conductores de un Subaru Outback y un Mazda3 se las 'tenían tiesas', hasta el punto de que el crossover frenó de forma repentina para 'asustar' al dueño del Mazda que iba detrás de él y hacerle ver que le estaba atosigando. 

Las cámaras a bordo de un camión captaron esta disputa en el carril derecho (en Australia es el rápido o de adelantamiento). Como puedes comprobar en la grabación adjunta, el conductor del Subaru pisó el freno sin justificación (0'10") e hizo lo mismo unos instantes después (0'34"), aunque en esta segunda ocasión la consecuencia fue un duro accidente. 

 

Choque contra dos camiones

En un intento de evitar la colisión trasera mientras circulaba a unos 100 km/h, el conductor del Mazda3 dio un volantazo a la izquierda y perdió el control del coche. El vehículo estuvo a punto de chocar contra un Land Rover Discovery Sport antes de estrellarse contra el camión que portaba las cámaras a bordo.

A continuación rebotó contra otro camión, perdiendo de cuajo el paragolpes delantero. El Mazda, fuera de control, acabó deteniéndose tras chocar contra los guardarraíles, pero por suerte no hubo que lamentar ningún herido grave.

¿Quién tiene la culpa de esta absurda disputa? Pues los dos. El conductor del Outback no debería haber frenado ni una sola vez a pesar de verse agobiado. Por su parte, el del Mazda3 tendría que haber mantenido la distancia de seguridad y no 'apretar' el vehículo que le precedía. 

Hay que facilitar los adelantamientos

Como sucede en España, el código de circulación australiano dice "hay que mantenerse a la izquierda (a la derecha en nuestro país) a menos que adelantes", así que el Subaru no debería haberse quedado en el carril derecho después de adelantar al camión, pero parece que el conductor estaba más centrado en mantener al Mazda detrás como venganza. 

Cabe destacar que el conductor del Mazda3 tenía una licencia provisional, mientras esperaba su carné de conducir definitivo, así que esperamos que cambie su actitud al volante porque el siguiente incidente a lo mejor no se queda en un grave susto.