Hay motos customizadas de todas las formas y tamaños. Desde locas superbikes turboalimentadas de alto rendimiento hasta clásicas restauradas con gusto, no hay escasez de diversidad en lo que se refiere al mundo de las motos custom. Lo que tenemos hoy aquí es una especie de intersección entre una restomod y el motocross vintage, o VMX como se le conoce.

Nos llega de la mano de la gente de Purpose Built Moto, un taller de preparaciones de The Land Down Under. Ya hemos hablado bastante de ellos en algunas ocasiones, y está claro que lo suyo son los restomods de buen gusto.

Su última creación podría considerarse una obra maestra, y es una Yamaha XT500 custom que ha sido retocada y rediseñada prácticamente desde cero.

 

La gente de PBM empezó por el corazón de la moto. No sólo refrescaron, sino que actualizaron a fondo el motor, como un montón de mejoras para asegurarse de que esta moto es tan buena como parece. Las actualizaciones incluyen un kit de gran diámetro, nuevas levas, válvulas de gran tamaño y un nuevo carburador Mikuni. El equipo de PBM también actualizó el sistema de carga de la moto a uno de 12 voltios con un nuevo CDI.

Para mayor comodidad, la moto se equipó con un kit de arranque eléctrico. Claro, los arrancadores a patada son geniales, pero nadie puede negar la simplicidad que aporta uno eléctrico. Además, todavía tienes la opción de arrancarla manualmente, si sientes la necesidad.

Con el motor y la electrónica renovados, el equipo centró su atención en la fabricación. Obviamente, el objetivo era mantener la inconfundible identidad de la moto, pero añadiendo un toque de modernidad. Para ello, se fabricaron una cubierta de chapa para el faro, un guardabarros delantero y un par de cubiertas para la horquilla. En la parte trasera, se personalizó un guardabarros de fábrica de la Yamaha XT500, para darle un aspecto más deportivo, al tiempo que se elevó el colín para conseguir una postura más agresiva.

Purpose Built Moto también hizo un montón de ajustes en la suspensión. Es decir, se deshizo de la configuración original de la moto, optando por nuevas horquillas delanteras invertidas y un amortiguador trasero YSS. Estas mejoras no sólo añadieron un toque de modernidad a la construcción, sino que también dieron a la moto una postura inspirada en el motocross, acentuada por un combo de llantas de 21 pulgadas delante y 18 pulgadas detrás calzadas con gomas Dunlop D606.

La custom cuenta con un cuadro de mandos digital Daytona, barras Protaper e interruptores PBM personalizados que activan los faros e intermitentes LED, junto con par de retrovisores Scrambler invertidos. Por último, la moto respira a través de un silenciador Staintune que se ha acortado y personalizado para adaptarse a la XT500.

Adornada en color amarillo Yamaha de inspiración clásica y con estilizados Speedblocks, esta custom es casi demasiado bonita para conducirla. Sin embargo, está claro que Purpose Built Moto la construyó para 'arrasar' los caminos, y parece que esto es exactamente lo que su propietario tiene la intención de hacer.