La Yamaha FZR750R de 1989 fue, técnicamente, una de las motos más codiciadas en la década de los 90 del siglo pasado, entre los amantes de las motos deportivas de tirada limitada.

Gracias a su estatus legendario, en realidad es una moto plenamente actual. Los verdaderos fanáticos de las motos reconocerán el apellido '0W01', como era ampliamente conocida, independientemente de la década en la que hayan nacido.

Esta es una de las motos más exclusivas que Yamaha ha fabricado nunca, así que contemplar una sería un sueño hecho realidad para la mayoría... y poseer una resulta casi impensable. Pero gracias a Iconic Motorbike Auctions, un afortunado aficionado tiene un nuevo tesoro escondido en su garaje.

Por si estás interesado en esta moto deportiva clásica, aquí tienes todos los datos que debes conocer sobre esta FZR750 0W01 de 1989.

YAMAHA FZR750R

Yamaha FZR750R (0W01)

Por si no lo sabías, la existencia de la 0W01 nace directamente del Campeonato del Mundo de Superbikes de la época. Se fabricó como homologación especial para que Yamaha pudiera utilizarla en WSBK, lo que significa que la marca sólo construyó 500 unidades. Esto hace que este modelo sea incluso más 'raro' que la icónica RC30 de Honda.

La selección de piezas de esta moto parece sacada de una web de accesorios de competición, pero lo más importante a destacar son las horquillas Showa, el amortiguador trasero Öhlins y la aleación de aluminio de mayor calidad utilizada en toda la moto... algo que justifica los más de 16.000 dólares por la que se ha vendido (16.398 dólares para ser exactos).

Y si quieres las especificaciones de competición, que podías añadir en la época, tendrías que sumar unos cuantos miles de dólares más. En 1989, una moto que rondaba los 20.000 dólares era 'obscenamente' cara.

Yamaha fzr750r

Pero no eran sólo las piezas de esta moto lo que te haría pensar en 'rehipotecar' tu casa. Sus prestaciones eran excepcionales para la época... incluso para los estándares actuales de una moto deportiva.

El motor desarrollaba 121 CV y tenía un límite de 14.000 rpm. Esto, combinado con su caja de cambios de relación cerrada y el kit de competición de fábrica, le ayudaba a completar el cuarto de milla (402 metros) en 11,20 segundos, y podía llegar a los 257 km/h de velocidad punta.