Hace unos días, esta preciosa Honda VFR750R RC30 de 1990, nunca matriculada, estableció un nuevo récord en una subasta en Reino Unido. La moto en cuestión estuvo en manos de coleccionistas privados desde que era nueva, nunca se matriculó y muestra solo dos de los que la casa de subastas denomina 'kilómetros de empuje' en el odómetro. Si las fotos son creíbles, está en una forma inmaculada, por lo que es toda una tentación para los coleccionistas.

Cuando se vendió como nueva (a finales de los 80), costó una cantidad de 8.499 libras esterlinas, unos 10.030 euros, lo que, traducido a la actualidad, equivale a unas 16.972,29 libras esterlinas o 20.035 euros.

Galería: Honda VFR750R RC30 1990

Obviamente, si te has fijado en el titular, ese precio no es lo que ha costado esta rarísima RC30. La cifra mágica definitiva ha ascendido a 65.250 libras esterlinas, que equivalen a unos 77.000 euros.

Como se indica en la información, esta moto fue exportada desde Japón a Italia, donde pasó a formar parte de la Colección David Silver Honda hasta 2017. La moto se vendió "como nueva", y el afortunado ganador de la subasta también recibirá el kit de herramientas original, tal y como se envió desde Honda, así como el manual del propietario, un soporte de paddock y toda la documentación italiana pertinente que acompaña a esta moto.

Honda VFR750R RC30 1990

Dependiendo de las fuentes que leas, Honda fabricó entre 3.000 y 5.000 RC30 para todos los mercados del mundo. Entre 1987 y 1990, esta moto se consolidó rápidamente en la mente de todos los amantes de las carreras de la época.

Honda VFR750R RC30 1990

Las leyendas de la competición en circuito como Joey Dunlop, Carl Fogarty y Fred Merkel se alzaron con la victoria a lomos de las RC30, lo que sin duda fue de gran ayuda a obtener su fama mundial. Esta era 'la moto' que había que tener, y está claro que sigue estando en lo alto de la lista de modelos históricos y deseables, más de 30 años después.

Honda VFR750R RC30 1990

¿Es el modelo especial de homologación de carreras más conocido y querido de la historia? Eso es discutible, pero no hay duda de que ocupa un lugar destacado en la lista.

También puede ser el ejemplo definitivo de cómo Soichiro Honda se esforzó por demostrar las increíbles hazañas de ingeniería que su equipo podía realizar, construyendo todas y cada una de estas motos de producción junto con las máquinas de carreras de fábrica.

Honda VFR750R RC30 1990

Esta es una de esas historias en las que no es solo un caso de pensamiento nostálgico decir "simplemente no las construyen como antes". Nadie lo haría en 2022; es una locura. Sin embargo, eso es exactamente lo que hace que este modelo sea tan especial para tanta gente.