Los fabricantes de automóviles están recalculando sus estrategias en materia de vehículos eléctricos, entre ellos Aston Martin. La firma británica pospuso recientemente el lanzamiento de su primer modelo sin emisiones de 2025 a 2027, y ahora el presidente ejecutivo de la compañía, Lawrence Stroll, espera seguir vendiendo coches de combustión hasta 2030 porque eso es lo que quieren sus clientes.

En concreto, Stroll dijo a Autocar que los clientes de Aston Martin desean coches con "sonidos y olores" de motores de combustión, y cree que siempre habrá un mercado para ellos. Esta es una de las razones por las que el fabricante de automóviles ha retrasado el inicio de su era eléctrica. 

También Stroll dijo a la publicación que hay más 'bombo' que demanda de vehículos eléctricos en los segmentos donde opera la marca británica, pero añadió que el cambio a la energía eléctrica va a suceder. Eso sí, tardará más de lo previsto. 

Galería: Aston Martin Vantage 2024

Más prestaciones 

No obstante, los futuros Aston Martin de combustión contarán con algún tipo de electrificación. El fabricante de automóviles está invirtiendo mucho en tecnología híbrida enchufable para sus motores V8 y V12.

Esta decisión le ayudará a cumplir los requisitos cada vez más estrictos en materia de emisiones contaminantes, al tiempo que mejora el rendimiento de sus vehículos gracias al aporte eléctrico.

La transición de la industria a los coches eléctricos sigue afrontando retos. Una demanda decreciente e irregular, unos precios elevados y la falta de infraestructuras de recarga en algunos países (como España) siguen obstaculizando este proceso en muchos lugares, lo que pone a los fabricantes de automóviles en una situación difícil.

Pronóstico complicado

Todo ello ha llevado a muchas marcas a ralentizar su conversión y transformación eléctrica, si bien algunas firmas, como Alfa Romeo o Jaguar, no han variado su camino y serán pronto marcas sólo con vehículos nuevos sin emisiones. 

Ahora mismo, en España, Toyota está disfrutando de un destacado éxito comercial gracias a sus híbridos no enchufables, ya que la gente no quiere depender de un punto de carga en casa y muchos clientes no están dispuestos a abonar lo que cuesta un PHEV o un eléctrico. Tiempos convulsos, sin duda...