Desde el Veyron Grand Sport Vitesse, lanzado en 2012, Bugatti no ofrecía roadsters en su gama, pero la marca francesa puso remedio a esta situación en 2022 con el W16 Mistral, que supone el último modelo de carretera (el Bolide es sólo para circuitos) propulsado por el famoso motor W16.

Presentado en agosto de 2022 en el Concurso de Elegancia de Pebble Beach, el Mistral está limitado a 99 ejemplares, con un precio de 5 millones de euros cada uno, y las entregas comenzarán este año.

Mucho más que un Chiron sin techo

Aunque nuestro protagonista se basa en el Chiron, en realidad es un modelo muy diferente, como explica Emilio Scervo, director técnico de Bugatti-Rimac.

"Nunca se pensó que la familia Chiron incluyera un modelo roadster. Por eso tuvimos que empezar de cero cuando decidimos construir el W16 Mistral, el homenaje definitivo a nuestra rica historia roadster y a nuestro legendario motor W16".

"Para muchos, un Chiron sin techo podría ser un coche extraordinario, pero no cumpliría los estándares inflexiblemente altos a los que Bugatti se adhiere. Por muy hiperdeportivo que sea un coche, un Bugatti debe ser incomparable en todos los sentidos con cualquier otroautomóvil".

Galería: Bugatti W16 Mistral

Como marca que refleja tanto el lujo como las prestaciones, Bugatti ha trabajado duro para hacer del W16 Mistral un coche excepcionalmente rápido. Así, se han utilizado materiales compuestos ligeros de alto rendimiento y estructuras complejas para minimizar el peso del roadster y aumentar la rigidez del chasis.

"Uno de los retos clave era lograr el objetivo de crear un roadster con una velocidad máxima de 420 km/h y combinar esta cualidad definitoria de las prestaciones con una experiencia en el habitáculo lujosa, refinada y segura".

Al no tener techo, el W16 Mistral recibió especial atención en sus puertas, que fueron "un punto central del desarrollo", según Bugatti. Su arquitectura permite absorber toda la energía posible en caso de impacto lateral, garantizando así la seguridad de los ocupantes.

Además, incorpora un nuevo sistema de admisión de aire, con tomas de aire de fibra de carbono situadas detrás de los reposacabezas y capaces de soportar las casi dos toneladas del vehículo en caso de vuelco. Y no nos olvidamos del motor, que genera 1.600 CV como en el Chiron Super Sport 300+. En fin, un vehículo único que supone el punto y final de los Bugatti puros de combustión.