Si tienes buena memoria, recordarás que el Ferrari SF90 Stradale se presentó en 2019 como un híbrido enchufable de campanillas, capaz de alcanzar los 1.000 CV de potencia combinada. Por lo tanto, la marca italiana no tiene ninguna razón aparente para seguir trabajando en este vehículo.

Sin embargo, una unidad de pruebas del modelo PHEV sufrió un fuerte accidente en Alemania por la noche hace unos días, por el que acabó con el frontal completamente destrozado. Lo puedes comprobar en el vídeo adjunto. 

Se desconocen las circunstancias del suceso, pero parece que el coche chocó contra los guardarraíles y se desplazó sin ningún tipo de control "durante más de 200 metros", según los bomberos.

El punto de fortuna en este accidente es que no hubo otros vehículos implicados: suponemos que la circulación sería muy poco intensa en ese horario nocturno. Por alguna razón desconocida, el conductor del SF90 Stradale perdió por completo el control del coche. 

Tras una llamada de emergencia, los bomberos acudieron inmediatamente a socorrer al conductor y a neutralizar la batería, que corría el riesgo de incendiarse o incluso de estallar en cualquier momento. 

Afortunadamente, el conductor del Ferrari no resultó herido en el accidente, aunque curiosamente los airbags no se desplegaron. ¿El motivo? No lo sabemos, pero el impacto debió ser realmente violento.

El interior del superdeportivo estaba equipado con instrumentos de medición y pantallas, lo que da a entender que Ferrari quiere mejorar este vehículo electrificado, a menos que este ejemplar de pruebas se esté utilizando para otro futuro modelo. Recuerda que el propio Stradale se desarrolló utilizando un 488 GTB...

En cualquier caso, la firma del Cavallino Rampante deberá preparar otra 'mula' para continuar su trabajo, aunque el piloto encargado deberá ser más cuidadoso para devolverlo intacto al final de cada sesión.

Fuente: Autobild