La historia entre Ford y Carroll Shelby está ligada al éxito en la competición, pero también a los modelos de carretera erigidos como iconos. En 2003, la firma estadounidense y el diseñador anunciaron que volverían a unir sus fuerzas para crear un nuevo Cobra.

Así fue como un año más tarde Ford presentó el Shelby Cobra Concept, un modelo con una estética muy musculosa y un motor que no dejaba dudas de su origen americano. Este prototipo funcional se hizo para evaluar la viabilidad de producirlo en masa.

Galería: Ford Shelby Cobra Concept

La versión de producción debía llegar en 2007, pero llegó la crisis financiera y obligó al fabricante a abandonar el proyecto. Así pues, este concept car se quedó en un 'lo que pudo ser y no fue'.

Para el Cobra, Ford y Carroll Shelby quisieron recuperar lo hecho en el exitoso modelo de antaño, un pequeño roadster propulsado por un 'big-block' V10, de 6,4 litros, colocado bajo el capó que ofrecía 613 CV de potencia.

Ford Shelby Cobra Concept

El motor estaba asociado a una caja de cambios manual, ubicada en el eje trasero, para asegurar una distribución ideal del peso 50/50. En cuanto al chasis, se basa en uno de aluminio soldado, lo que significa que no es el mejor en términos de rigidez.

Ford Shelby Cobra Concept

El coche incluía algunos elementos técnicos heredados del Ford GT de 2005, como la transmisión, pero también otros componentes del chasis y suspensiones. Para intentar parar toda la fuerza que generaba el V10, se instalaron unos frenos Brembo con pinzas monobloque de cuatro pistones.

Ford Shelby Cobra Concept

Este prototipo acaba de ser vendido en una subasta en Monterey (California) por 2,64 millones de dólares, unos 2,25 millones de euros al cambio actual. Tal cantidad solo puede significar exclusividad y es que, en 2004, el propio Carroll Shelby, cuando tenía 81 años, rodó más de 240 kilómetros al volante del prototipo en el circuito californiano de Irwindale Speedway.

Ford Shelby Cobra Concept

Antes de encontrar un nuevo propietario, este concept car estuvo en manos de Chris Theodore desde 2017, el que fuera vicepresidente de Ford cuando se inició el proyecto. El vehículo se sometió a una remodelación y, más tarde, recibió la homologación para circular por las carreteras de Estados Unidos.