El concesionario la montó, la guardó en una caja y aparentemente se olvidó de ella. Por cierto, va a entrar en subasta.

Las motos antiguas suelen tener historias largas y complejas. Muchas han sido usadas, maltratadas y luego restauradas por completo para dejarlas en condiciones de exhibición. Otras han pasado por varias manos, pero han estado bien mantenidas y pueden presumir de ser completamente originales.

Pero de vez en cuando, nos hemos encontrado con alguna que otra moto clásica que todavía está en su caja de envío de fábrica. Esta Honda CL360, que actualmente se subasta en Bring a Trailer, es una de ellas.

Galería: Honda CL360 1975

Se trata de un modelo lanzado al mercado en 1975, aunque este ejemplar en particular lo ensambló la planta Garrett Honda de Luisiana, en 1978. Posteriormente, se puso en su caja de envío... y ahí se quedó. 

Más adelante, desde el año 2000, el hijo del dueño de la fábrica la guardó en su casa hasta 2020. Y finalmente, el año pasado, la adquirió un nuevo dueño. En todo este tiempo, la CL360 jamás se ha puesto en marcha. 

La lista de comprobación previa a la entrega está incompleta, ya que durante el montaje original de la moto no se añadieron más líquidos que el aceite. 

Honda CL360 1975
Honda CL360 1975

Sin embargo, el hecho de que nunca haya estado en la carretera no significa que la moto esté en perfectas condiciones. Hay un poco de corrosión en las partes cromadas. Del mismo modo, las esferas de los indicadores están bastante descoloridas, aunque el cuentakilómetros, que muestra menos de dos millas originales, sigue siendo claramente visible.

El carenado está un poco sucio, pero por lo demás se encuentra bien. No hay absolutamente ninguna corrosión en el interior del depósito de gasolina. El asiento original está inmaculado, lo que es inaudito para cualquier motocicleta de los años 70. Sin embargo, los neumáticos Bridgestone originales deben reemplazarse, pues han perdido todas sus cualidades. 

Es difícil saber qué hacer con esta moto. En mi caso, restauraría lo necesario y luego la expondría en algún lugar para que todos los visitantes la disfrutaran. ¿Y tú? ¿La comprarías para ponerla en marcha y utilizarla?