¡El deportivo italiano no se había movido en más de diez años!

Si estáis al tanto de los youtubers relacionados con el mundo de la automoción, seguro que os suena Ratarossa, un británico apasionado por la marca Ferrari. En su último vídeo, nos cuenta una historia realmente curiosa. 

Resulta que ha comprado uno de los 42 Ferrari 512 BBi fabricados con el volante a la derecha por un precio muy bajo. Eso sí, el estado del coche era deplorable, pues su último dueño lo abandonó por completo (hay gente sin corazón). 

Ferrari 512 BBi abandonado

En los últimos 12 años, el deportivo italiano no se movió ni un solo kilómetro y, por desgracia, ni se guardó en un garaje ni se volvió a limpiar, ni por fuera ni por dentro. Ratarossa decidió ponerse manos a la obra para devolverlo a su antigua gloria, pero ¿se elimina fácilmente la suciedad de más de una década?  

Por supuesto, te invitamos a que veas la grabación para contestar la pregunta. No obstante, a continuación te vamos a hacer un pequeño resumen de todos los trabajos realizados en el coche, que como comprenderás son muchos. 

Ferrari 512 BBi abandonado

Obviamente, para limpiar el interior, hubo que pasar un pequeña aspiradora, que se llevó trozos de tierra, hojas muertas... y hasta telarañas. Sorprendentemente, el habitáculo no estaba tan mal como se podía esperar y aguantó muy bien el siempre complicado clima británico. De hecho, las juntas de las puertas se encontraban en buen estado y no había rastro de moho en los asientos ni en el volante. 

Después, Ratarossa procedió a limpiar la tela y el cuero con un método muy sencillo y poco agresivo: un jabón y un paño. Durante este paso, se hacen visibles los efectos nocivos del abandono, pues parte del salpicadero aparece cubierto de grietas, por lo que hay que sustituirlo.

Galería: Restauración de un Ferrari Testarossa abandonado

Una vez limpiado el habitáculo, Ratarossa se centra en la carrocería. En primer lugar, los neumáticos se tiran directamente al cubo de la basura. El cromado de las llantas está oxidado, pero el nuevo propietario del Ferrari consigue salvarlo.

Para limpiar el motor, basta con aire comprimido, jabón y agua caliente. Ratarossa tiene previsto desmontarlo después de este primer lavado, lo que es muy recomendable, ya que la mecánica de doce cilindros no se ha arrancado desde hace más de diez años.

Por último, la parte más delicada es la pintura blanca del deportivo, que está completamente cubierta de suciedad. Un lavado a alta presión y una buena dosis de pulido devuelven al 512 BBi a su estado original. No te pierdas el resultado final en la grabación. ¡Es realmente sorprendente!