El conductor y el pasajero están bien. ¿El coche? No tanto.

Sucesor espiritual del F1, el McLaren Speedtail es un hiperdeportivo realmente exclusivo, con tres plazas. Al igual que su antecesor clásico, su producción está limitada a 106 unidades, pero uno de ellos acaba de sufrir un accidente.

Después de estrellar no una, sino dos veces, su F1, es posible que Rowan Atkinson, el actor que encarna a Mr. Bean, entienda lo que le habrá pasado por la cabeza al dueño de este ejemplar estrellado. 

En un evento organizado en el circuito de Fuji, en Japón, para los propietarios de McLaren, el poseedor de un nuevo Speedtail no lo dudó a la hora de participar con él en esta cita tan exclusiva. 

 

Pero la jornada acabó de una forma muy triste. Digamos que el protagonista del accidente querrá olvidar este evento tan pronto como sea posible, ya que de alguna manera estrelló su preciada posesión. Eso sí, tanto el conductor como el pasajero salieron sanos y salvos del coche destrozado.

¿Qué sucedió? Los detalles son escasos, pero la superficie de la pista parecía un poco húmeda y, al parecer, el coche tenía los neumáticos fríos. Sin duda, se trata de una combinación peligrosa, especialmente cuando hablamos de un coche de propulsión trasera con una potencia de cuatro dígitos (1.050 CV).

No obstante, no todo va a ser negativo en esta noticia porque, por lo que parece y según los medios de comunicación locales, el McLaren Speedtail podrá repararse y volver a ser el que fue.

Galería: McLaren Speedtail 2020

Se cree que este es uno de los únicos tres Speedtail destinados para Japón, todos ellos pintados de blanco. Para refrescar la memoria, es el McLaren más rápido de la historia en términos de velocidad máxima (alcanza los 403 km/h) y cuesta 2,1 millones de dólares (1,77 millones de euros) en Estados Unidos, sin incluir el equipamiento opcional, como por ejemplo una pintura con diamantes pulverizados por 130.000 dólares (110.000 euros). 

¿Pero sabéis lo mejor de todo? Que el dueño del Speedtail pudo continuar el evento poniéndose a los mandos de su Senna, así que no deberíamos sentir demasiada lástima por él...