Un coche destinado a superar al McLaren F1.

¿Cómo celebrar un título de Fórmula 1 después de 44 años de sequía? En 1999, Mercedes-Benz encontró la respuesta y decidió crear un superdeportivo con su socio McLaren (propiedad, en un 40%, de la marca de la estrella). El coche sumaba lo mejor de cada fabricante: la seguridad y el confort de un Mercedes-Benz y la deportividad de un McLaren.

Se llamaba Mercedes-Benz Vision SLR, debutó en el salón de Detroit de 1999 y conmemoró el entorchado de Mika Häkkinen en 1998. Medía 4,56 metros de longitud, 1,87 de anchura y 1,24 de altura, al mismo tiempo que montaba un propulsor 5.5 V8, sobrealimentado por un compresor volumétrico, con 557 CV. 

Galería: Mercedes-Benz Vision SLR

A finales del siglo XX, el McLaren F1 era el coche deseado por cualquiera. Este prototipo se mostró unos meses después del fin de la producción del mítico hipercoche británico. De desafío en desafío, McLaren aprovechó la oportunidad para mostrar al mundo que, además de sus éxitos en los circuitos, sabía cómo hacer coches excepcionales para la carretera. De hecho, el Vision SLR estaba destinado a superar al propio F1.

Cabe señalar que el nombre SLR era un homenaje al 300 SLR, el coche de carreras producido por Mercedes-Benz para la temporada de 1955.

A finales de 1990, Mercedes-Benz quería mantener su imagen de coches lujosos y cómodos, mientras que McLaren deseaba hacer del SLR el modelo de un coche que dominó los años 90, produciendo un deportivo de una pureza sin igual. Y dada esta diferencia de opinión, el resultado no podría ser perfecto en ambas áreas. El resultado fue un GT ultralujoso con elevadísimas prestaciones.

En términos de diseño, se parecía bastante al SLR de producción. La mayor diferencia estaba en la forma de los pilotos. El prototipo parecía triste cuando lo mirabas desde atrás, ¿verdad? En lo referido al frontal, se identificaba rápidamente como un Mercedes-Benz de la época por las parejas de faros ovalados.

Mercedes-Benz Vision SLR

En cualquier caso, el Vision SLR mostró al mundo cómo, según Mercedes-Benz, se veía una 'Flecha de Plata' moderna. Así es como la marca vendió el coche de producción unos años más tarde. La producción del SLR fue también un buen ejemplo de la cooperación efectiva entre las dos marcas.

El coche se desarrolló según las especificaciones de Mercedes-Benz y el motor se fabricaba en Stuttgart, mientras que el resto del proceso de creación quedaba en manos de McLaren: la carrocería se creaba en la fábrica de Portsmouth y el resto del ensamblaje tenía lugar en el Centro Tecnológico de Woking.

Pero volvamos a lo que nos interesa aquí, que es el prototipo. El motor V8 es algo muy habitual en la actualidad cuando hablamos de vehículos de Mercedes-AMG, pero el propulsor del Vision SLR era algo especial.  

Hoy en día, por razones de eficiencia, los motores de gasolina más potentes suelen ser de cuatro válvulas, con doble árbol de levas en la parte superior. Pero a principios de la década de 2000, se utilizaron técnicas de admisión diferentes. Por eso, encontramos un solo árbol de levas en cabeza y tres válvulas por cilindro.

Mercedes-Benz Vision SLR

También cosa del pasado era la transmisión automática con solo cinco velocidades. En cambio, la carrocería estaba hecha de materiales ligeros, principalmente carbono y aluminio, para lograr un peso de apenas 1.400 kilos. Además, para detener el coche de manera eficaz, se montó un sistema de frenos con discos carbocerámicos.

Otra tecnología futurista fue el sistema de frenado Sensotronic, sin conexión mecánica entre el pedal y los frenos del vehículo. También, los faros bixenón Active Ligth System, automáticos y de funcionamiento inteligente. En fin, el Mercedes-Benz Vision SLR nos recuerda que, a veces, los prototipos pueden llegar casi sin cambios a los concesionarios.