Por sorprendente que parezca, el conductor del SUV alemán no tuvo la culpa.

Nadie está a salvo de un accidente de tráfico. Si no, que se lo digan al conductor del BMW X5 que protagoniza este artículo. Este pasado fin de semana, en las redes sociales, las fotos del SUV alemán estrellado contra dos superdeportivos de McLaren nos llamaron mucho la atención.

A primera vista, el modelo germano chocó contra el concesionario de McLaren en Scottsdale, Estados Unidos. En concreto, golpeó a un 720S de color gris, pero la historia tiene miga...  

El frontal del modelo británico quedó seriamente perjudicado y, para empeorar las cosas, el impacto le impulsó hacia atrás, un movimiento con el quedaron dañados la zaga del coche y la ventana del concesionario, así como otro McLaren. 

Lo lógico es pensar que el culpable de este incidente fue el conductor del X5, pero en su cuenta de Facebook, explicó que un Honda le golpeó y eso provocó que fuera de lleno contra la sede de la marca británica.  

 

Si no te crees ese argumento, deberías mirar con atención las fotos, ya que el lateral izquierdo del BMW está dañado, lo que parece confirmar las declaraciones de Paul Eugene Dubois, el conductor del BMW X5.

Esperamos que el dueño del Honda tenga un buen seguro, porque los daños causados ascienden a muchos miles de euros. El McLaren 720S tiene la parte delantera completamente dañada, así como la zaga, donde se encuentra el motor 4.0 V8, biturbo.

Galería: McLaren 720S 2017, salón de Ginebra 2017

Muy probablemente, el coche se declarará siniestro, mientras que el segundo 720S afectado, de color naranja, sí sobrevivirá tras el pertinente paso por chapa y pintura. 

Desde luego, en este caso se puede aplicar perfectamente el dicho de que las apariencias engañan, ¿no crees?