El antepasado del Clase A era un verdadero peso ligero.

Nombre: Mercedes Vision A 93

Estreno: salones de Frankfurt 1993 y Ginebra 1994

Datos técnicos: 3,35 metros de longitud, tracción delantera y transmisión automática con variador continuo CVT. Motores: gasolina, tres cilindros, con 1,2 litros y 75 CV; de ciclo diésel, tres cilindros, con 1,2 litros y 60 CV; eléctrico asíncrono, con 54 CV (40 kW).

Galería: Mercedes Vision A 93 1993

"El país necesita nuevas ideas para los coches". Así presentó Mercedes-Benz este prototipo revolucionario en el salón de Frankfurt de 1993. En aquel momento, la marca alemana afirmó que uno de sus futuros vehículos de producción podría salir del Vision A 93. 

Inmediatamente, surgió el debate: ¿un monovolumen de tracción delantera podría ser un 'verdadero' Mercedes-Benz? En una encuesta, el 80% de los aficionados que acudieron al evento dio el visto bueno al vehículo.   

Un año después, en 1994, una nueva versión del coche se mostró en la cita de Ginebra y, de nuevo, el público la vio con buenos ojos. La decisión del Consejo de Administración de Daimler-Benz de llevar este automóvil a la producción ya se había tomado hace tiempo. Es más, las primeras unidades de prueba aparecieron en agosto de ese mismo año. 

El Clase A definitivo aterrizó en marzo de 1997 y, a pesar de las dificultades iniciales (no superaba la prueba del alce), se convirtió en un modelo exitoso para la compañía alemana. 

Mercedes Vision A 93 1993

El Vision A 93 tenía el objetivo de aunar unas dimensiones externas compactas, un espacio interior generoso, una versatilidad destacada, la máxima seguridad y motores eficientes. Para lograr una buena habitabilidad, los ingenieros acoplaron el propulsor y la transmisión debajo de los pasajeros y no debajo del capó. 

De este modo, la distancia entre los asientos delanteros y los traseros era de 82,5 centímetros, un registro sobresaliente para un modelo de apenas 3,35 metros de longitud. Lógicamente, los asientos iban instalados en una posición elevada, lo que otorgaba una amplia visión al conductor.  

Mercedes Vision A 93 1993

En el ámbito del diseño, el reto se encontraba en lograr que el coche no pareciese demasiado pequeño... a pesar de que lo era. Así, gracias a amplias superficies acristaladas, principalmente, los expertos de la casa consiguieron que, a primera vista, el Vision A 93 se mostrase más grande.

Curiosamente, el concept car disponía de tres versiones. Dos de ellas contaban con motores, de 1,2 litros y tres cilindros, uno de gasolina y otro de ciclo diésel. Ambos tenían como máxima un bajo consumo de combustible y, por ende, reducidas emisiones contaminantes.

Mercedes Vision A 93 1993

La tercera opción presentaba una mecánica eléctrica de 54 CV (40 kW), cuya batería otorgaba 150 kilómetros de autonomía. Por lo tanto, Mercedes-Benz demostraba que el vehículo de producción también podría incluir versiones de movilidad alternativa. De hecho, el Clase A fue utilizado para probar el sistema de pila de combustible. 

Por último, debemos mencionar que el habitáculo del coche contaba con materiales naturales, como el lino o la lana, y reciclables, sin olvidarnos de que la carrocería estaba conformada de aluminio, que reducía en 70 kilos el peso del conjunto, en comparación con una hecha de acero estampado.