Es uno de los pocos modelos del mercado que puede presumir de un motor V12.

En plena era de la electrificación, hablar de un cabrio con motor V12 es un paraíso... del que no queremos salir. Por eso, estamos encantados de mostraros el flamante Aston Martin DBS Superleggera Volante, el sueño de cualquier amante a los superdeportivos.

Aunque los gustos son personales, pocos pueden negar la belleza de este vehículo, el descapotable insignia de la compañía, que promete "mantener la dinámica del coupé, así como su destacado equilibrio de masas y su asombroso rendimiento", según declaraciones procedentes de la marca británica. 

Galería: Aston Martin DBS Superleggera Volante 2019

Estéticamente hablando, resulta un clon de la variante cerrada, salvo lógicamente por el techo. De este modo, hereda la enorme parrilla frontal, así como el espectacular difusor e, incluso, todos los componentes aerodinámicos. De hecho, este vehículo tan solo produce 3 kilos menos de carga descendente a la velocidad máxima (autolimitada), 340 km/h, respecto a la versión coupé. 

También debemos resaltar la actualización del sistema de aerodinámica activa Aeroblade II, capaz de ejercer la misión de un alerón, aunque de manera 'escondida'.

Esta solución se encuentra detrás del compartimento de los pasajeros, donde también se esconde la capota de tela. El techo tarda 14 segundos en plegarse y 16 en desplegarse. 

Bajo el capó, nos encontramos con una joya mecánica, el motor 5.2 V12, biturbo, de 725 CV y 900 Nm de par máximo, disponibles entre 1.800 y 5.000 rpm. Junto a él, trabaja una transmisión automática con convertidor de par, de ocho velocidades, de la casa ZF. 

En materia de prestaciones, la aceleración de 0 a 100 km/h se completa en tan solo 3,6 segundos; solo dos décimas más que la carrocería cerrada, por el mayor peso del conjunto. Toda la fuerza mecánica se envía al tren trasero, que tiene como aliado un diferencial autoblocante, con control electrónico.

Aston Martin DBS Superleggera Volante

El Aston Martin DBS Superleggera Volante ofrece un control dinámico de la conducción, con tres programas, GT, Sport y Sport Plus, que varía el tarado de la suspensión, así como el funcionamiento de otros componentes.

Para poder ir al límite con seguridad, el equipo de frenos está compuesto por discos carbocerámicos, con pinzas de seis pistones en el eje delantero y cuatro, en el trasero. 

Aston Martin DBS Superleggera Volante

Ya pueden formalizarse pedidos de este cabrio superlativo y las entregas darán comienzo este verano. Como podrás suponer, el precio se acerca al de un buen inmueble: más de 300.000 euros. Poca cosa para los multimillonarios que quieran un descapotable de ensueño...