Este prototipo, de diseño vanguardista, adelantó el exitoso futuro del Range Rover Evoque.

Aunque los modelos que suelen pasar por esta sección son verdaderos prototipos olvidados, en esta ocasión, hemos querido recordar un concept car reciente y recordado, que pasó del lápiz de los diseñadores a la producción en serie, sin apenas cambios estéticos en su línea exterior. 

Por supuesto, estamos hablando del Range Rover LRX Concept, un ejercicio de estilo presentado en 2008, que acabó conviertiéndose en el Evoque definitivo. Una decisión valiente, que supuso un éxito sin precedentes para la firma británica. 

Mostrado por primera vez en el salón de Detroit de enero de aquel mismo año, en marzo, tuvo una segunda cita con el gran público, al que dejó con la boca abierta en Ginebra. Desde luego, el estreno de Gerry McGovern, como director de Diseño de Land Rover, no pudo ser mejor...

Galería: Range Rover LRX Concept (2008)

Range Rover LRX Concept: adelantado a su tiempo

Por un momento, volvamos hasta el mencionado año 2008. Estábamos viviendo el momento de explosión del segmento SUV, tras la revolución iniciada por el Nissan Qashqai. ¿Cómo luchaba Land Rover en el mercado? Con el 'tradicional' Freelander 2, un modelo más cercano a los ya sentenciados todoterrenos que a los revolucionarios crossovers.

La marca británica buscaba rejuvenecer su gama y el LRX Concept era justo lo que pedía el mercado: un modelo de líneas dinámicas, con una llamativa carrocería de tres puertas, soluciones como unas espectaculares llantas de aleación de 20 pulgadas y unas dimensiones compactas (4,35 metros de largo).

Range Rover LRX Concept (2008)

También apostaba por la hibridación, con un esquema de propulsión dotado de un motor 2.0 turbodiésel, asociado al sistema de tracción total, y a una segunda unidad eléctrica, ubicada en el eje trasero.

De esta forma, la mecánica eléctrica reforzaba la motricidad en situaciones complicadas y también permitía disfrutar de un modo de conducción sin emisiones contaminantes, hasta 32 km/h.

Otro aspecto en el que este prototipo marcó el camino fue al incluir un modo adicional, conocido como Eco, en el control dinámico de la conducción Terrain Response. Esta era una de las medidas destinadas a reducir el gasto de combustible, cifrado en 4,7 litros cada 100 kilómetros. 

Por supuesto, para conseguir este buen dato, también se apostaba por un peso reducido (empleaba el aluminio de manera masiva) y una aerodinámica muy cuidada.

Range Rover LRX Concept (2008)

Analizando el habitáculo, que estaba configurado para cuatro ocupantes, salta a la vista que fue el aspecto que menos se respetó en el paso a la producción. Algo que, con el paso del tiempo, parece una decisión más que acertada.

Aun así, ya apostaba por la conectividad con los smartphone (en las fotos puede verse un iPhone de primera generación) y con grandes pantallas multimedia, como la del cuadro de instrumentos, que alcanzaba las 12,0 pulgadas.

Tras su buena acogida por parte del público, es normal que el fabricante se decidiera a lanzar el Evoque, algo que acabó sucediendo en 2011. Y la verdad, no parece que haya sido una mala decisión, como demuestran las cerca de 800.000 unidades que se han vendido de la primera generación.