El utilitario japonés recibe una serie de mejoras que aportan un mayor dinamismo.

Toyota ha decidido añadir un toque de picante a su gama de producto, algo que no resulta extraño teniendo en cuenta que la compañía está viviendo un momento dulce en competición, tras la victoria en las 24 Horas de Le Mans, liderar el Campeonato Mundial de Resistencia WEC y ganar el campeonato del mundo de fabricantes en el WRC.

En este último logro, el Toyota Yaris ha tenido mucho que ver, de ahí que la compañía japonesa lo haya elegido para presentar su gama de producto GR Sport, que más adelante se extenderá a otros modelos. De esta forma, este modelo, deportivo y a la vez respetuoso con el medio ambiente, está disponible con un precio de 18.600 euros.

Toyota Yaris GR SPORT 2019: tiene una fuente de inspiración

A la hora de concebir este nuevo utilitario, Toyota ha tenido una fuente de inspiración clara: el Yaris WRC. Eso es evidente al observar una carrocería de color blanco, con detalles estéticos como un techo bitono, los retrovisores en negro, el alerón trasero o un frontal exclusivo. En él, encontramos una parrilla rediseñada y unos faros con detalles en negro. Las llantas de aleación, de 17 pulgadas, también en negro, rematan el conjunto. 

De puertas hacia dentro, las diferencias con cualquier otro Yaris, se centran en tres puntos. El primero son unos asientos envolventes, con la inscripción GR. El segundo, el volante, heredado directamente del GT86, mientras que la tercera diferencia es el acabado brillante del selector del cambio y los aireadores. Además, todos los Toyota Yaris GR SPORT añaden unas alfombrillas de diseño específico.

Toyota Yaris GR-SPORT
Toyota Yaris GR-SPORT

También hay mejoras en el chasis

En el apartado mecánico, el propulsor híbrido con 100 CV de potencia no recibe modificaciones. Sin embargo, el chasis recibe mejoras que buscan un tacto de conducción más dinámico. De esta forma, se han incorporado unos amortiguadores Sach Performace, similares a los de la versión GRMN, se ha reducido la altura libre al suelo en 11 milímetros y se ha adaptado una nueva barra estabilizadora maciza, más resistente que la hueca que emplean el resto de los Yaris. 

En definitiva, parece que tras posicionarse como un referente entre los coches ecológicos, con sus afamados híbridos, Toyota quiere recuperar parte de la deportividad que la caracterizó antaño y eso es una noticia que aplaudimos.