El sistema de conducción semiautónoma está disponible para el CT6, el sedán norteamericano.

En los últimos meses, han surgido multitud de noticias y especulaciones sobre los vehículos equipados con algún sistema de conducción autónoma. En este sentido, Cadillac ya dispone de su propia tecnología semiautónoma, denominada Super Cruise.

Básicamente, se trata de una versión mejorada del control de velocidad de crucero adaptativo, que permite al conductor no llevar las manos en el volante durante largas distancias. Nuestros compañeros de Motor1.com en Estados Unidos ya han tenido ocasión de probar este dispositivo, en una ruta que les llevó por carreteras de Memphis, Tennessee, Santa Fe y Nuevo México, al volante de un Cadillac CT6, con acabado Platinum.

Gracias a este sistema, gran parte de las 1.200 millas (1.930 kilómetros) recorridas, se llevaron a cabo sin que el conductor pusiera las manos sobre el volante. 

Cadillac Super Cruise: 1.930 kilómetros, sin manos

Los fabricantes de automóviles Premium, como Audi, BMW, Mercedes-Benz y Tesla, ya disponen de este tipo de funciones, aunque Cadillac asegura que el Super Cruise es el primer sistema de conducción 'manos libres'. A diferencia del resto de opciones, el Super Cruise de Cadillac no obliga a tener las manos en el volante para circular. En definitiva, se trata de lo que denominaríamos una conducción autónoma de nivel 2. 

¿Qué es la conducción autónoma de nivel 2?

Comenzando por el principio, el nivel 0 de conducción autónoma significa que no existe ningún dispositivo automatizado de ayuda a la conducción. A continuación, encontramos el nivel 1 que, básicamente, incluye el control de velocidad de crucero adaptativo y/o el sistema de alerta por cambio involuntario de carril; ambas tecnologías resultan cada vez más comunes en los vehículo modernos.

El nivel 2 de conducción es la penúltima etapa previa a una conducción 100% autónoma. Mientras que el automóvil es capaz de realizar una conducción autónoma, siempre que se den las condiciones adecuadas, todavía requiere de la intervención del conductor para efectuar ciertas maniobras y este debe estar preparado para hacerse cargo del volante y los pedales en cualquier momento.

Cadillac Super Cruise, así funciona

Los ingenieros de la marca norteamericana han completado recorridos de pruebas por carreteras de Estados Unidos y Canadá, a lo largo de casi 340.000 kilómetros. Todo, con el fin de perfeccionar el denominado 'Blue Line'. Un método de cálculo que analiza la carretera y las señales de la misma. Gracias a un complejo sistema compuesto por cámaras, sensores de radar y GPS, el vehículo es capaz de conducir, de forma semiautónoma, durante largos trayectos.

Cadillac Super Cruise: 1.930 kilómetros, sin manos

Cuando se circula por una carretera reconocida por la cartografía de Cadillac, todo lo que tiene que hacer el conductor es centrar el vehículo en el carril. A continuación, aparecerá un icono gris en la instrumentación. Al presionar el botón del Super Cruise, en el volante multifunción, hay que esperar a que la tira de diodos luminosos ubicada en la parte superior del mismo se vuelva de color verde. En ese momento, el conductor puede soltar el volante.

El sistema solo funciona en autopistas con marcas viales bien definidas, con accesos y salidas señalizados correctamente y con barreras quitamiedos a ambos lados. El fabricante asegura que no funciona en carreteras en obras, en mal estado o ante fenómenos meteorológicos como fuertes lluvias, granizo o nieve.

Cadillac Super Cruise: 1.930 kilómetros, sin manos

Una cámara de infrarrojos, ubicada en la columna de dirección, se encarga de vigilar la atención del conductor, analizando el movimiento del rostro y de los ojos, para asegurarse de que no se 'despista' demasiado. Dependiendo de la velocidad a la que se circule, el conductor puede apartar la vista de la carretera entre cuatro y veinte segundos, para realizar cualquier otra tarea.

Cadillac Super Cruise: 1.930 kilómetros, sin manos

Si el conductor se ausenta durante demasiado tiempo, el vehículo hace vibrar el asiento, emite destellos en rojo a través de los diodos del volante e emite un pitido para que recupere el control del vehículo. Y si ignora esas señales, el sistema activa las luces de emergencia, se detiene por completo y realiza una llamada de emergencia, a través del sistema OnStar.

Cadillac Super Cruise: 1.930 kilómetros, sin manos

Hablamos de un dispositivo que requiere un periodo de adaptación inicial y que puede desconcertar al principio. Sin embargo, cuanto más uses el sistema Super Cruise, más confiarás en él. En Estados Unidos, está incluido de serie en el Cadillac CT6 Platinum, mientras que para el acabado Premium Luxury tiene un coste de 5.000 dólares (al cambio, unos 4.250 euros).

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