La clásica Impalada se ha convertido en un tradicional evento que reúne a los propietarios de una de las motos más míticas de la industria española, la Montesa Impala. Este año, reunió más de 400 de ellas.

El pasado 17 de junio, se celebró la 30ª edición de la popular Impalada, la 20ª organizada por el Moto Club Impala. En esta ocasión, El Port de Mataró, con la colaboración del Ayuntamiento de la capital del Maresme, fue el escenario escogido para albergar las cerca de 400 Montesa Impala participantes.

Impalada 2017
Impalada 2017

Esta magnífica cifra demuestra, una vez más, que el espíritu de este icónico modelo de Montesa sigue muy vivo. De hecho, continúa siendo una de las motocicletas más buscadas por los aficionados a las clásicas de fabricación totalmente española.

Pero no solo en España existe el culto a esta moto, que tiene carácter universal. Como prueba, hay que destacar que al evento asistieron propietarios de todos los rincones de España (Cataluña, Andalucía, Murcia, Galicia, Valencia, Madrid...) y llegados de todo el mundo (Estados Unidos, Japón, Hong Kong o Argentina).

Mosaico conmemorativo, ruta y almuerzo de hermandad

Antes de la tradicional salida en ruta, las Impala se dispusieron una tras otra para formar el tradicional mosaico. Aprovechando la situación junto al mar y la 'inundación' de Impala que se produjo en el puerto de Mataró, las motos dibujaron una espectacular ola, que se podía apreciar perfectamente desde cierta altura.

Impalada 2017

Tras este acto, las Impala empezaron un bonito y revirado recorrido de 170 kilómetros por los alrededores del Montseny y Girona, con salida y final junto al mar. La caravana de motos hizo un alto en el camino en Arbúcies, donde el Ayuntamiento de la población ofreció un refrigerio a todos los participantes, que sirvió para sofocar el calor. La ruta acabó en el Hotel Atenea del Paseo Marítimo de Mataró, donde se celebró la comida de hermandad.

Homenaje a los miembros de la mítica Operación Impala

Entre los numerosos actos de homenaje y reconocimientos, cabe destacar el ofrecido a Rafa Marsans y Enric Vernís, dos de los componentes de la famosa Operación Impala, llevada a cabo en 1962. Ambos participaron también en la fiesta de esta edición de la Impalada. Además, como anécdota, hay que mencionar que el esperado sorteo de una Impala fue a parar a manos de Héctor Maristany, hijo de otro de los expedicionarios de la Operación Impala, Manuel Maristany.

Tras el éxito de esta edición tan especial, el Moto Club Impala ya ha empezado a trabajar en la edición de 2018, en la que, como siempre, no faltarán numerosas sorpresas.

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