¿No te lo crees? En este vídeo puedes ver como este hiperdeportivo eléctrico da una vuelta al Ring en 07'05''.

El pasado mes de noviembre nos presentaron el Nio EP9 y su espectacular récord: había rodado en Nürburgring-Nordschleiffe en poco más de 7 minutos. Una vuelta que, de momento, es la referencia a batir para cualquier coche eléctrico que pretenda hacerse notar en el Infierno Verde.

De hecho, el Nio EP9 es tan rápido que, incluso, ha puesto contra las cuerdas a auténticos supercoches con motor de combustión, como los mismísimos Nissan GT-R o el Dodge Viper ACR. Y lo ha vuelto a demostrar una vez más, cuando esta pequeña empresa, con sede en Shanghái, llevó al EP9 al Circuito de las Américas en Texas, donde marcó un registro de 2 minutos y 40 segundos. 

Lo cierto es que todavía no hemos mencionado al conductor para darle un toque interesante a esta aventura. Y es que, Nio ha facilitado recientemente el vídeo de la vuelta onboard a Nürburgring... y no se le percibe demasiado estresado. Algo casi imposible de pensar cuando estás batiendo un récord en el circuito alemán.

Nio EP9

Tal vez se deba al ángulo de grabación de la cámara, en el que a duras penas se puede distinguir la cara del conductor, porque parece imposible que un piloto se aburra mientras rueda en 7 minutos en Nürburgring. Tampoco parece que el Nio EP9 sea aburrido, teniendo en cuenta su espectacular estética, o que incorpora cuatro mecánicas eléctricas que generan 1.341 CV de potencia.

Cada motor tiene su propia caja de cambios y, con toda la tecnología en sincronía, este Nio EP9 es capaz de alcanzar 100 km/h en apenas 2,7 segundos y pasar de 0 a 200 km/h, en 7,1 segundos. 

Sin embargo, hacia el final del video, en la bajada de Döttinger Höhe, se puede percibir la cara del conductor. Y nunca hemos visto a nadie tan indiferente rodando a velocidades cercanas a los 320 km/h.

Para evitar malas interpretaciones, no estamos sugiriendo que se trate de un hipotético coche autónomo que esté rodando con un piloto sentado en asiento del conductor. Más bien, para nosotros, esto quiere decir que el Nio EP9 todavía es capaz de aún más.

Y es que, salvo unos instantes con saltos y chirridos de los neumáticos, este hipercoche eléctrico parece atornillado al suelo en todo momento. En definitiva, no dudamos que a los mandos hubiera un excelente conductor, pero también que sobre el asfalto había un coche increíble. 

Nio EP9

 

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