Primera prueba Jeep Wrangler 2018: una vez más, el rey de los TT

Existen muy pocos modelos tan reconocibles, a primera vista, como el Jeep Wrangler 2018. Tal vez su archienemigo, el Mercedes-Benz Clase G, o el Porsche 911 sean los únicos ejemplos dentro del mundo del automóvil con esta característica tan especial.

Esta es la idea que me da vueltas en la cabeza mientras me acerco a una veintena de unidades de la cuarta generación del Jeep Wrangler, también conocida como JK, que nos esperan en el aeropuerto austriaco de Graz.

Y es que, este nuevo modelo, que se comercializará a partir de septiembre, con carrocerías de dos y cuatro puertas, mantiene los rasgos de diseño que lo han hecho inconfundible: una parrilla frontal con siete ranuras verticales, unos grupos ópticos redondeados con tecnología Full LED, unas puertas con bisagras que quedan a la vista…

Jeep Wrangler 2018
Jeep Wrangler 2018

Además, también se han añadido algunos elementos, como un parabrisas abatible (sí, has leído bien) y un novedoso techo de lona de accionamiento eléctrico, que convive con la tradicional capota manual y el techo de paneles rígidos desmontables.

Por lo demás, a su llegada en septiembre, la gama quedará compuesta por tres terminaciones, disponibles con las dos carrocerías: el aventurero Sport, el Sahara, de espíritu más asfáltico, y el más radical Rubicon.

En resumidas cuentas, este TT ha sabido renovarse para ofrecer un diseño actual, pero respetando la esencia de sus antepasados.

Jeep Wrangler 2018

Jeep Wrangler 2018: un interior pensado para la acción

Todos aquellos que nunca hayan subido a un Jeep Wrangl...