¡Cuántas veces tenemos que decir que los motores turbodiésel todavía son perfectamente válidos!

Desde que se puso fecha de caducidad al diésel, los clientes dudan si adquirir un vehículo de gasolina o de gasóleo. Ante esta tesitura, yo siempre afirmo que, si por kilómetros anuales compensa económicamente, no deberían dudar, pues hasta 2040 no habrá ningún tipo de problemas en conducir un automóvil de este tipo.  

Si extrapolamos esta situación al BMW Serie 1 2020, nos encontramos con tres versiones turbodiésel, de 116, 150 y 190 CV. En esta Guía de Compra, hemos puesto a prueba la opción intermedia, animada por un excelente bloque de 2,0 litros, de gran rendimiento y parco consumo.

Además, ahora su funcionamiento es más suave que antes, por lo que el resultado es un vehículo refinado, con un excelente dinamismo y que tan solo gasta 5,5 litros cada 100 kilómetros en conducción real, combinándolo con la transmisión automática con convertidor de par Steptronic Sport (234 euros), de ocho marchas, con función Launch Control y levas tras el volante.  

Si a todo esto sumamos la suspensión M Sport del acabado homónimo, que reduce en 10 milímetros la altura libre de la carrocería al suelo, mejor que mejor. Pincha en la flecha lateral de la imagen para ampliar la información.