Prueba Citroën C3 2017 PureTech 110 Shine, línea jovial

En 2014, Citroën dio en el clavo. El C4 Cactus se convirtió rápidamente en un éxito de ventas, gracias a una fisonomía verdaderamente diferente y, todo hay que decirlo, a unos precios muy ajustados. Ante el acierto, la marca francesa ahonda en esta línea estética para seguir triunfando. De este modo, surge el Citroën C3 2017, que ponemos a prueba con el motor de gasolina PureTech 110 S&S.  

Si un coche entra por los ojos, tiene una gran ventaja frente al resto. El utilitario galo es capaz de congregar muchos comentarios positivos al respecto. Es más, te puedo asegurar que, en los días de prueba, ha recibido multitud de elogios de personas con edades muy dispares. Una vez más, parece que Citroën tiene todo a su favor para sumar muchas ventas. 

Atractivo innegable

Aunque los gustos son muy personales, pocos pueden negar que el C3 resulta atractivo y hace clavar miradas en él. Su imagen campera, más los ya famosos Airbump, de serie en el acabado Shine, le sientan como un guante al francés. El frontal de la casa, así como los pilotos traseros con efecto tridimensional, completan un conjunto tan atractivo como lleno de frescura y desparpajo.

 

 

En el habitáculo, se mantiene esa sensación de descaro lograda en la carrocería. El salpicadero está conformado, mayoritariamente, por materiales de tacto duro, aunque de buen aspecto y perfectamente ensamblados. La pantalla central de 7,0 pulgadas aglutina todos los parámetros disponibles, incluida la climatización.

Personalmente, ...