El modelo alemán actualiza su aspecto ligeramente, pero estrena mucha tecnología y nuevos motores de gasolina.

El fabricante de la estrella acaba de actualizar su modelo más pequeño, el Clase A, el compacto que consiguió revitalizar la oferta de producto de la firma alemana, a comienzos de los años 2000. Después del cambio de generación sufrido en el año 2012, y la posterior puesta al día en 2016, ahora, el compacto germano estrena un nuevo aspecto, más elegante, pero que no difiere demasiado, en términos estilísticos, del anterior.

En este sentido, las principales diferencias debemos encontrarlas en los nuevos motores de gasolina de cuatro cilindros, turboalimentados, además de en el novedoso sistema de infoentretenimiento MBUX, junto con el interesante dispositivo de inteligencia artificial, que ofrece por primera vez una conducción semiautónoma.

Mercedes-Benz Clase A 2018 primera prueba

Mercedes-Benz Clase A 2018, más grande y confortable

La carrocería luce un nuevo aspecto, sobre todo en la parte frontal, donde podemos apreciar unas nuevas ópticas principales, más estilizadas, con tecnología de tipo LED. Además, el incremento en las dimensiones es considerable, pasando a medir 4,42 metros de longitud, por 1,79 metros de anchura y 1,44 de altura. Asimismo, la distancia entre ejes también crece hasta los 2,73 metros.

Estos datos se traducen en un aumento en el espacio interior, además de un incremento en el volumen del maletero, que ahora llega a 370 litros.

Mercedes-Benz Clase A 2018 primera prueba

De entrada, en nuestro mercado solo estarán disponibles tres motores, dos de gasolina y uno de ciclo diésel, todos turboalimentados. El A 200 estrena un bloque de cuatro cilindros, con 1,4 litros y una potencia de 163 CV. Incluye desconexión selectiva de cilindros y puede estar asociado a una caja de cambios manual de seis velocidades o a la automática de doble embrague 7G-DCT, con siete.

Después del verano, los clientes podrán optar por el denominado A 250, también tetracilíndrico, con 2,0 litros de cilindrada y 204 CV. En este caso, solo podrá asociarse al cambio automático. La única alternativa turbodiésel es el A 180 d, con 1,5 litros de cilindrada y 116 CV de potencia, que solo puede ir asociada al cambio automático 7G-DCT.

Un compacto con inteligencia artificial

En términos de tecnología, el compacto alemán añade dos importantes novedades. La primera es el nuevo sistema de infoentretenimiento MBUX (Mercedes-Benz User Experience) que, de serie, incluye dos pantallas digitales de 7,0 pulgadas de tamaño, en sentido horizontal, consiguiendo un salpicadero con una apariencia bastante moderna.

En opción, puede incluir dos de 10,25 pulgadas, también denominadas widescreen. En ambos casos, la pantalla de la derecha tiene manejo táctil, aunque el sistema multimedia también se puede controlar a través del volante multifunción o del nuevo 'touch pad', ubicado en la consola central.

Mercedes-Benz Clase A 2018 primera prueba

Por otra parte, la nueva función 'Mercedes me', incluida de serie en el sistema de infoentretenimiento, es una herramienta que mediante controles vocales, nos permite acceder a multitud de funciones, incluyendo consultas 'online'. Su funcionamiento es muy intuitivo y basta con mencionar en voz alta la frase 'Hey Mercedes', para que el sistema se active.

Desde ese momento, bastará con decir 'Tengo frío' y el sistema de climatización subirá la temperatura del habitáculo o mencionar 'Tengo hambre' y el navegador nos sugerirá un listado con los restaurantes más próximos a nuestra ubicación.

A todo lo anterior, debemos añadir las funciones denominadas Intelligent Drive, procedentes del Clase S. Con ellas, el conductor puede disfrutar de una conducción semiautónoma gracias al control de velocidad de crucero adaptativo DISTRONIC, que permite regular la distancia y velocidad con el vehículo que nos precede, así como al sistema de alerta por cambio involuntario del carril, que advierte y corrige al conductor en caso de despiste, manteniendo al coche dentro del carril.

Asimismo, los sistemas de frenado de emergencia automático, de control del ángulo muerto y de reconocimiento de señales de tráfico, por citar solo algunos de los más importantes, elevan el listón de la seguridad muchos enteros, convirtiendo al nuevo Mercedes-Benz Clase A 2018 en uno de los líderes de la categoría.

Mercedes-Benz Clase A 2018 primera prueba

En términos dinámicos, el modelo alemán también ofrece una mejoría notable. Durante nuestra toma de contacto, solo hemos podido conducir el A 200 7G-DCT. El motor es muy elástico y sube de vueltas con alegría, hasta rozar las 7.000 rpm. Las vibraciones y el ruido procedentes del vano motor se reducen a la mínima expresión y el agrado de conducción es muy elevado.

El control dinámico de la conducción incluye cuatro modos: Sport, Comfort, ECO e Individual, apreciándose notables diferencias entre cada uno de ellos. Mientras que con los dos primeros, podemos sentir todo el potencial del motor en cada velocidad seleccionada, en el programa ECO, los parámetros están enfocados a conseguir reducir al máximo el consumo del vehículo. Una configuración muy recomendable en el uso diario del compacto de la estrella.

Por último, el modo Individual permite adaptar la dirección asistida, la respuesta del cambio automático y el tacto del acelerador a nuestro gusto. En cuanto a la suspensión, la de serie presenta un tarado muy equilibrado y el balanceo de la carrocería casi es imperceptible. El tren delantero también me ha gustado bastante, pues confiere bastante estabilidad y sensación de aplomo.

Asimismo, el sistema de desconexión selectiva de cilindros apenas se nota. De hecho, resulta complicado saber cuándo está activo y cuándo no, debido a la ausencia de algún testigo que nos avise de ello. En definitiva, hablamos de uno de los compactos más confortables y equilibrados de la categoría. 

Mercedes-Benz Clase A 2018 primera prueba

Para finalizar, el Mercedes-Benz Clase A 2018 está a la venta en nuestro país con una tarifa de precios que arranca en los 31.400 euros del A 200 con cambio manual, sin tener en cuenta las ayudas comerciales por parte del fabricante. A la espera de realizar una prueba más extensa y de poder analizar la versión turbodiésel del compacto alemán, las sensaciones son las de un compacto preparado para luchar por las primeras posiciones de la categoría Premium.

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Mercedes-Benz Clase A 200 7G-DCT

Motor Gasolina, 4 cilindros en línea, turboalimentado, 1.332 cm3
Potencia 163 CV a 5.500 rpm / 250 Nm a 1.620 rpm
Caja de cambios Automática 7G-DCT, 7 velocidades
0-100 km/h 8,0 s
Velocidad máxima 225 km/h
Tracción Delantera
Peso en vacío 1.375 kg
Número de asientos 5
Capacidad del maletero 370 l
Precio base 33.657 euros

Galería: Mercedes-Benz Clase A 2018: primera prueba