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El monovolumen vuelve a redefinir el espacio

Desde el 600 Multipla hasta el Citroën ELO, te cuento por qué la forma más práctica del coche puede volver a estar de moda.

La monovolume torna a disegnare lo spazio
Foto: Motor1 Italia visual (AI-assisted)

El monovolumen parte de una idea casi opuesta a la de un coupé: primero se determina el espacio necesario para los pasajeros y el equipaje, y luego se diseña en torno a él una carrocería continua, sin separar claramente el capó, el habitáculo y la parte trasera.

No debe parecer deportivo, agresivo ni más alto de lo necesario, porque su principal cualidad radica en la capacidad de transformar cada centímetro exterior en espacio interior, convirtiendo el aspecto práctico no en una limitación, sino en una elección de diseño deliberada.

Una forma diseñada desde el interior

El Citroën ELO Concept pone de manifiesto de inmediato este principio: las ruedas situadas cerca de los extremos, el parabrisas adelantado, los laterales casi verticales y las amplias superficies acristaladas conforman un volumen compacto, en el que la carrocería parece envolver directamente el habitáculo.

 

El capó no destaca y la parte trasera no forma un volumen separado; todo confluye en una silueta continua, casi un pequeño espacio móvil, en el que la posición central del conductor y los asientos reconfigurables pasan a formar parte de la forma exterior.

Antes que el estilo, el espacio

El Fiat 600 Multipla de Dante Giacosa ya había anticipado esta forma de diseñar en 1956: habitáculo desplazado hacia delante, tres filas de asientos y aprovechamiento máximo de la longitud. La forma podía parecer inusual, pero era la consecuencia directa de lo que debía contener.

Fiat 600 Multipla (1956-1967)

Para diseñar el Fiat 600 Multipla, Dante Giacosa tuvo la intuición técnica de situar los asientos delanteros sobre las ruedas, creando así un monovolumen con parte delantera plana y parte trasera en forma de gota, que albergaba el motor y la tracción, al igual que en el 600.

Foto de: Fiat
Renault Espace I (1984-1990)

En un contexto de gran innovación en el diseño, el Renault Espace I de 1984 redefinió el concepto de monovolumen, con un vehículo de un solo volumen dotado de un habitáculo cómodo, espacioso y bien equipado, alejado de la idea de vehículo comercial, pero más espacioso que cualquier otro automóvil del catálogo.

Foto de: Renault

El primer Renault Espace transformó luego esta intuición en un gran coche de viaje: un único volumen, amplios ventanales, asientos separados y una carrocería casi arquitectónica, capaz de convertir en un automóvil un concepto que hasta entonces se había asemejado más a una furgoneta. Resulta curioso que, al tener el motor delantero, la zona más inclinada se encuentre delante, al contrario que en el 600 Multipla. 

Cuando el monovolumen se convierte en automóvil

El Xsara Picasso y el C4 Picasso, y posteriormente el C4 Spacetourer, demostraron que un monovolumen podía ser práctico sin parecer comercial: el parabrisas inclinado, el techo arqueado, las superficies suaves y los grandes ventanales transformaban el espacio interior en un elemento reconocible incluso desde el exterior. La forma original de huevo, ideada por Donato Coco, evolucionó en cierta medida en las series posteriores, pero siempre manteniendo la misma lógica.

Citroën Xsara Picasso, fotos históricas

De alguna manera, la gama de Citroën se ha quedado sin un modelo como el monovolumen de tamaño medio, de la categoría del primer Citroën Xsara Picasso, símbolo perfecto del habitáculo en forma de huevo, símbolo de acogida, protección y aprovechamiento del espacio.

Fiat Multipla

Pocos coches han suscitado opiniones tan encontradas en cuanto a su diseño como el Fiat Multipla, que, sin embargo, hoy en día es reconocido por todos como un objeto de diseño acertado y coherente, con una de las mejores formas automovilísticas para transportar a seis pasajeros y equipaje de forma cómoda y práctica.

El Fiat Multipla de 1998, obra de Roberto Giolito, siguió un camino aún más radical, con seis asientos distribuidos en dos filas y una carrocería dividida visualmente en dos franjas; no buscaba proporciones deportivas, sino que construía su propia identidad en torno a la amplitud y la libertad del habitáculo. El rediseño suavizó ciertas soluciones atrevidas, pero la primera serie retomaba directamente el primer prototipo, con un diseño extremadamente coherente.

De la furgoneta al gran vehículo de viaje

Hoy en día, parte de esta función perdura en los monovolúmenes derivados de vehículos comerciales, como por ejemplo sus 'primos' Citroën Berlingo, Peugeot Rifter y Fiat Doblò; son racionales y espaciosos, pero el origen profesional suele seguir siendo perceptible en las proporciones verticales, en la sencillez de las superficies y en ciertos compromisos en cuanto a acabados y confort.

Citroën Berlingo 2024

El Citroën Berlingo actual es el sucesor de la primera serie que inauguró el concepto de monovolumen moderno: no se trata de un coche al que se le ha añadido una caja de carga, sino de un diseño integrado, práctico y fácilmente transformable también en vehículo de trabajo.

Hyundai Staria

En una época dominada por los SUV, ha sorprendido la llegada del Hyundai Staria, que ha recuperado la forma, un tanto olvidada, del monovolumen con silueta de gota, un gran vehículo para la carretera capaz de acomodar a muchos pasajeros sin ser un autobús y con la comodidad de un turismo.

El Hyundai Staria, por su parte, demuestra que el gran volumen puede convertirse en un elemento estilístico definido: el parabrisas muy inclinado, la línea luminosa horizontal y las ventanas continuas aligeran la masa, transformando una carrocería de más de 5,20 metros de longitud, casi propia de una furgoneta, en un gran vehículo de viaje futurista.

El espacio puede volver a ser deseable

El monovolumen no debe fingir ser un deportivo ni necesita las protecciones ni la musculatura visual de un SUV; su carácter nace de la continuidad del techo, de la luminosidad y de la correspondencia inmediata entre la forma exterior y el espacio interior.

El Citroën ELO apunta hacia una posible nueva frontera: no el regreso nostálgico del Picasso, sino un automóvil compacto, transformable y diseñado en torno a las personas. Tras años de carrocerías que prometen aventura, podría volver a ponerse de moda precisamente el coche que promete espacio.

Galería: Citroën Elo concept