Ir al contenido principal

Motor V6 biturbo, 650 CV y un peso pluma para el primer superdeportivo portugués

El Adamastor Furia stradale combina fibra de carbono y tecnología de competición, y supera los 300 km/h. Sólo se fabricarán 60 unidades, a un precio de 1,6 millones de euros.

Adamastor Furia
Foto: Adamastor

Hay un nuevo protagonista en el panorama de los superdeportivos europeos y procede de un país que hasta ahora había tenido poca presencia en este segmento. Se llama Furia y es el primer modelo desarrollado por Adamastor, una joven empresa portuguesa con sede en Oporto, creada con el objetivo declarado de llevar la tecnología de competición a la carretera.

El proyecto no se limita a un ejercicio de estilo, sino que representa el punto de partida de un programa más ambicioso que también mira hacia el automovilismo, con la idea de llegar en el futuro a las 24 Horas de Le Mans. La versión de carretera tiene un precio base de 1,6 millones de euros, cifra que, con el IVA al 22%, alcanza los 1,95 millones de euros.

Creado en torno al flujo del aire

El Furia se ha diseñado partiendo de una hoja en blanco, con un enfoque en el que la aerodinámica ha tenido un papel central desde las primeras fases. La carrocería, íntegramente de fibra de carbono, esconde un trabajo minucioso en los bajos del coche, donde dos canales Venturi generan gran parte de la carga aerodinámica. Esto permite reducir el uso de apéndices tradicionales, manteniendo líneas 'limpias' pero altamente funcionales.

Galería: Adamastor Furia

Las proporciones son las típicas de un superdeportivo extremo: 4,56 metros de largo, más de 2,2 metros de ancho y poco más de un metro de alto. El resultado es un coche muy bajo y ancho, pensado para maximizar la estabilidad a altas velocidades. La cabina de dos plazas está integrada en una estructura monocasco con barra antivuelco incorporada, una solución derivada directamente de los coches de carreras.

Pesa sólo una tonelada

Uno de los elementos clave del Furia es su peso reducido, de unos 1.050 kg en vacío. Un valor conseguido gracias al uso extensivo de fibra de carbono y a un diseño orientado a la reducción de masas. La configuración incluye motor central longitudinal y propulsión trasera, una elección que privilegia el equilibrio y la dinámica de conducción.

Adamastor: La furia

Adamastor Furia: aerodinámica de competición y peso reducido

Foto: Adamastor

Las suspensiones de doble horquilla totalmente regulables permiten adaptar la configuración a diferentes condiciones, mientras que el sistema de frenos de AP Racing utiliza pinzas de aluminio de seis pistones delante y cuatro detrás. La transmisión también es de origen deportivo, con una caja de cambios secuencial Hewland accionada mediante levas en el volante.

Corazón Ford, alma de circuito

Bajo la carrocería trabaja un motor V6 biturbo de 3,5 litros desarrollado por Ford Performance para el Ford GT, capaz de desarrollar más de 650 CV y 571 Nm de par disponibles ya a bajas revoluciones. Las prestaciones declaradas hablan de una aceleración de 0 a 100 km/h en unos 3,5 segundos y una velocidad máxima superior a los 300 km/h en la versión de carretera.

Adamastor: La furia

Adamastor Furia, el puesto de conducción para dominar los 650 CV

Foto: Adamastor

El proyecto prevé tanto una variante homologada para uso en carretera como una configuración más extrema dedicada a la pista, con valores de carga aerodinámica que pueden alcanzar hasta 1.800 kg a 250 km/h. Cifras que dan testimonio de la ambición de Adamastor de competir contra marcas consolidadas en el segmento de los superdeportivos de altas prestaciones.

De la carretera a las 24 Horas de Le Mans

La producción se limitará a unos 60 ejemplares, fabricados artesanalmente en Portugal siguiendo un proceso en el que cada coche es montado por un equipo dedicado. Este enfoque permite un alto nivel de personalización y un control directo de la calidad.

Adamastor: La furia

Adamastor Furia y el equipo de desarrollo

Foto: Adamastor

Detrás del Furia hay una visión clara: crear un superdeportivo capaz de unir tecnología, prestaciones e identidad nacional. De hecho y como comentaba antes, Adamastor pretende utilizar esta plataforma como base para futuros desarrollos también en el ámbito de las carreras, incluidas las 24 Horas de Le Mans. Un proyecto ambicioso, que podría llevar a la marca portuguesa a medirse con las grandes firmas del mundo de las carreras de resistencia.