El 'padre' del M1 que cambió la historia de BMW
Presentado en 1972, el Turbo Concept era un auténtico laboratorio sobre ruedas y su estilo dio lugar al icónico M1.
En 1972, el mundo miró a Múnich con motivo de los Juegos Olímpicos de Verano. Para la ocasión, BMW decidió presentar no sólo su nueva sede, sino también un coche que encarnaba el espíritu innovador de la marca: el BMW Turbo Concept.
Diseñado por Paul Bracq, el futurista coupé biplaza no estaba destinado a la producción en serie, pero se convirtió en un hito en la historia del diseño y la tecnología del automóvil. Sólo se construyeron dos ejemplares, pero fueron suficientes para influir en el curso de la historia de la marca bávara.
Diseño visionario
El Turbo impresionó de inmediato con sus líneas bajas y afiladas, sus puertas de alas de gaviota y su frontal inclinado con doble riñón en forma de 'tiburón', un rasgo de estilo que se convertiría en parte del ADN de la marca.
BMW Turbo Concept (1972)
Las proporciones estaban diseñadas para mejorar la aerodinámica, con faros emergentes, ruedas traseras carenadas y un perfil marcado por una línea continua que acentuaba el dinamismo. En el interior, el puesto de conducción orientado al conductor definía un enfoque que BMW adoptó posteriormente en numerosos modelos de producción.
BMW Turbo Concept (1972), el habitáculo
Bajo la carrocería se escondía un laboratorio ambulante. El Turbo experimentó con sistemas de seguridad y asistencia inéditos: ABS, radar de control de distancia, sensores de aceleración lateral y cinturones con bloqueo de arranque. La estructura estaba equipada con zonas de deformación controlada y amortiguadores hidráulicos. Era una muestra de que BMW pretendía demostrar cómo pueden coexistir deportividad y seguridad.
Prestaciones y mecánica
El Turbo estaba propulsado por un motor de cuatro cilindros turboalimentado de 2 litros montado en posición central, capaz de desarrollar hasta 280 CV. Con un peso de sólo 1.272 kg, el concept aceleraba de 0 a 100 km/h en 6,6 segundos y alcanzaba los 250 km/h, auténticos valores de superdeportivo para la época.
Presentado en París en 1972 y en Frankfurt al año siguiente, el BMW Turbo cautivó al público y anticipó las soluciones que más tarde adoptarían el BMW M1 y muchos otros coches de la marca alemana. En la actualidad, los dos ejemplares supervivientes se conservan en el Museo BMW de Múnich y en el Centro BMW de Carolina del Sur.
Galería: BMW Turbo Concept (1972)
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