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Audi A2 (1999-2005): en la carretera con el icono del diseño de 3 litros

El pequeño coche estaba adelantado a su tiempo, especialmente como 3L TDI. Cómo se conduce hoy

Audi A2 (1999-2005) im Test
Foto: Motor1.com

A veces, la vida castiga a los que se adelantan a su tiempo y acaban por fracasar. También en el mundo de los coches. ¿Quieres ejemplos? Sin ir más lejos, hace 25 años, en 1999, hubo dos lanzamientos 'incomprendidos': el Fiat Multipla y el Audi A2

El Audi A2 fue un coche pequeño, con un innovador concepto de construcción ligera, producido entre 1999 y 2005. Su carrocería estaba fabricada íntegramente en aluminio, el denominado Audi Space Frame, lo que se traducía en un peso entre 895 y 1.050 kilogramos, dependiendo de la variante. El objetivo era maximizar la eficiencia, manteniendo el consumo de combustible lo más bajo posible.

Galería: Audi A2 1999-2005

Con una longitud de 3,83 metros, una anchura de 1,67 y una altura de 1,55, el A2 era un coche pequeño, pero gracias a una distancia entre ejes de 2,40 metros y un diseño bien pensado, ofrecía un espacio sorprendentemente generoso. La capacidad del maletero oscilaba entre 390 y 1.085 litros, mientras que el coeficiente de resistencia aerodinámica Cx era de 0,28.

La eficiencia es la baza

Audi ofrecía el A2 con varios motores de gasolina y diésel. Los primeros incluían un bloque de 1,4 litros con 75 CV y el 1.6 FSI con inyección directa y 110 CV. Las opciones diésel abarcaban el 1.4 TDI con 75 o 90 CV y el especialmente económico 1.2 TDI con 61 CV, concebido como un "coche de 3 litros".

Medidas de eficiencia como un sistema automático de arranque y parada, neumáticos de baja resistencia a la rodadura y optimizaciones aerodinámicas garantizaban que las emisiones de CO₂ de este modelo fueran inferiores a 90 gramos por kilómetro.

Audi A2 (1999-2005) im Test
Fotos: Motor1.com
Audi A2 (1999-2005) im Test

El A2 también llamaba la atención por sus especiales características de diseño. No tenía el clásico capó, sino una trampilla de servicio que permitía acceder a los depósitos de aceite y líquido limpiaparabrisas. A pesar de su innovación técnica y sus excelentes cifras de consumo de combustible para la época, no tuvo un gran éxito comercial.

Su precio elevado y su inusual diseño disuadieron a muchos compradores. Pero hoy en día, el Audi A2 está considerado como un pionero de la moderna construcción ligera y los conceptos de eficiencia, y sigue gozando de gran popularidad entre los interesados en la tecnología y los aficionados a los vehículos económicos.

Audi A2 (1999-2005) probado

Audi A2

Foto: Motor1.com

¿Detalles que llaman la atención del A2 TDI 3L que hemos podido conducir? Puedes verlo en las fotos. Por ejemplo, unas llantas especialmente ligeras de una aleación de aluminio y magnesio. O si pasamos al interior, unos acabados de la era premium de Audi.

Alta calidad, solidez, atractivo... Sin duda, la relación calidad-precio era correcta en aquella época. Además, el puesto de conducción es fantásticamente analógico, sin submenús ni enormes pantallas.

¿El espacio? Generoso. Los asientos delanteros son altos, pero no demasiado. Además, la luneta trasera dividida sin limpiaparabrisas ofrece una buena visión hacia atrás. Desde luego, está hecho con más inteligencia que muchos coches de hoy en día. Además, el A2 3L pesa sólo 855 kilogramos...

Audi A2 (1999-2005) im Test
Audi A2 (1999-2005) im Test
Audi A2 (1999-2005) im Test
Fotos: Motor1.com

El motor diesel inyector-bomba de esta unidad es el mismo que el del VW Lupo 3L, con una transmisión automatizada y modo Eco, y también con un sistema de gestión del motor más económico, que limita la potencia a 45 CV. 

En la época, más allá de su buen consumo, homologado entre 2,9 y 3,2 litros cada 100 km, Audi anunciaba unas prestaciones modestas, con una aceleración de 0 a 100 km/h en unos eternos 14,9 segundos.

Audi A2 (1999-2005) im Test
Foto: Motor1.com

Se construyeron alrededor de 176.000 unidades del Audi A2, a lo largo de sus seis años de producción. Incluso, Audi presentó un prototipo de un potencial sucesor en 2011, que nunca se hizo realidad.

En su lugar, se apostó por la primera generación del A1, un utilitario que compartía plataforma y mecánicas con el Volkswagen Polo y el SEAT Ibiza, aunque con un concepto mucho más convencional.