Ford Escort II (1975-1980): el histórico sedán cumple 50 años
El segundo Escort, que no era completamente nuevo, tuvo éxito en los rallyes.
Como tradición, las distintas generaciones del Ford Escort recibieron, internamente, nombres de pila femeninos, al parecer de las secretarias de Ford. Así, la segunda entrega era conocida como Brenda. Vamos a desgranar su historia.
Con unos costes de desarrollo de unos 50 millones de marcos, Ford hizo realidad un modelo que pretendía satisfacer hasta el último detalle los deseos de los consumidores preocupados por el precio. Ese objetivo explicaba el motivo por el cual el segundo Escort, de unos 4 metros de largo, se basaba en gran medida en su predecesor, incluida la distancia entre ejes de 2,40 metros.
Galería: Ford Escort II (1975-1980)
En diciembre de 1974, las cadenas de montaje iniciaron la producción y, en enero de 1975, el nuevo Escort salió al mercado. La berlina, disponible con tres o cinco puertas, contaba con un amplio maletero de 411 litros, pero aun así hubo una variante familiar.
Tecnología sencilla
El Escort también era de propulsión trasera, como su principal competidor, el Opel Kadett C, que se fabricó hasta 1979. Nuestro protagonista venía de fábrica con luneta trasera térmica, disco de freno delanteros, estabilizadoras delanteras y traseras y sistema lavaparabrisas eléctrico. Los compradores de la versión básica podían elegir entre dos mecánicas con una cilindrada de 1,1 y 1,3 litros al mismo precio, que rendían 44 y 54 CV, respectivamente.
Ford Escort II (1975-1980)
También se mantuvieron las cajas de cambios del Escort I, de eficacia probada. Para explicar por qué funcionaban tan bien, se llegó a desvelar el secreto: Ford no mandaba fabricar las ruedas dentadas y otras piezas individuales a proveedores, sino que construía la propia transmisión en una fábrica. También hay disponible un cambio automático.
Ford Escort II (1975-1980)
Una curiosidad: como la moda del calzado en los años 70 insistía en las suelas anchas, los ingenieros de Ford tuvieron que alinear los pedales del coche de una forma específica por razones de seguridad. En comparación con su predecesor, los pedales del nuevo Escort se desplazaron 14 milímetros a la izquierda para hacer sitio al calzado moderno.
En el interior, la consola central del Ford Escort II estaba adornada con un reloj y los paneles de las puertas delanteras incluían prácticos reposabrazos.
Tres carrocerías, cinco motores y cinco acabados
Ford descubrió que una única carrocería no era una solución sensata. Siguiendo el patrón probado de su predecesor, el Ford Escort II también estuvo disponible como berlina de cuatro puertas y como familiar de tres puertas llamado Turnier, como comentaba antes.
Ford Escort II Tourier
Además de las versiones básica y L, hubo otras tres alternativas: GL, Ghia y Sport. El Ghia venía con tapicería especial, reposabrazos acolchados, cinturones de seguridad autorretráctiles, cuentarrevoluciones o llantas deportivas.
Ford Escort Ghia
Por su parte, el Sport presentaba neumáticos 175/70 HR 13 así como llantas deportivas, paragolpes específicos, luces de carretera halógenas adicionales, volante deportivo forrado en cuero y reposacabezas regulables en altura. Además, su carrocería era 20 milímetros más baja que la versión estándar, los amortiguadores mostraban una mayor firmeza y la dirección resultaba más directa. Por si fuera poco, el motor 1.3 llegaba a 70 CV y se podía escoger el bloque 1.6 de 84 CV.
Escort RS 2000: leyenda de los rallyes
Sin embargo, ni siquiera el Sport fue la joya de la corona de la segunda generación del Escort. Este papel le correspondió al RS 2000. Con unos 250 CV bajo el capó, no sólo ganó el campeonato de constructores en el Mundial de Rallies de 1979, sino que además Björn Waldegård (1979) y Ari Vatanen (1981) se llevaron los títulos de pilotos.
Ford Escort RS 2000
Para la homologación requerida, Ford produjo previamente una serie especial de 400 unidades con toda la 'vestimenta' de competición y un motor 2.0 de 132 CV. La versión ilimitada del RS 2000 no era tan potente, pero con 110 CV seguía teniendo fuerza suficiente.
El segundo Ford Escort también tuvo éxito fuera del automovilismo: alrededor de 500.000 vehículos salieron de la línea de producción de la planta de Saarlouis (Alemania) entre 1975 y 1980, y casi un millón de Halewood en el Reino Unido. Después llegó el Erika: el nombre interno de la tercera generación del Escort.
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