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Athon, el Lamborghini de Bertone diseñado en años difíciles

Presentado en Turín en 1980, fue confeccionado por Bertone para sacar a Lamborghini de una profunda crisis.

Concept We Forgot: Lamborghini Athon

Atón (o Athon) era una deidad perteneciente a la antigua religión egipcia vinculada al faraón Akenatón, que reinó a mediados del siglo XIV antes de Cristo. Era el Dios del Sol y quizás Bertone, en los años 80, pensó en bautizar con su nombre a su concept car para la marca Lamborghini con la esperanza de revitalizar una marca que atravesaba un periodo difícil.

Nos situamos en 1978, cuando el tribunal de Bolonia declaró a Lamborghini en suspensión de pagos para evitar la quiebra. El Athon, presentado en el Salón del Automóvil de Turín de 1980, no estaba destinado a la producción en serie, sino a relanzar la marca del Toro y anticipar un futuro muy "brillante".

Una idea del futuro de los años 80

A primera vista, parece uno de los vehículos utilizados para rodar películas como Blade Runner (1982) o Desafío total (1990). De hecho, la intención de Bertone era proyectar Lamborghini en la nueva década, por lo que optó por un estilo cuadrado y macizo, aunque minimalista.

La carrocería se componía de una combinación de varios paneles, entre los que destacaba el lateral inferior, con un minifaldón sobredimensionado y saliente que llegaba hasta la altura de la rueda trasera, dibujando un alerón similar al de las colas de los aviones. El capó delantero y el parabrisas estaban muy inclinados, a diferencia del resto de la carrocería, que permanecía paralela al suelo.

La línea de cintura, muy alta, contribuía a crear un flanco muy imponente. En cambio, el frontal era afilado y esbelto, gracias también a los faros emergentes. La parte trasera también era cuadrada y maciza, con un alerón tallado en un hueco del tercer volumen y los pilotos formados básicamente por tres bandas luminosas. Las únicas líneas suaves eran las de los tubos de escape dobles.

<p>Lamborghini Athon, la parte delantera</p>

Lamborghini Athon, la parte delantera

<p>Lamborghini Athon, la parte trasera</p>

Lamborghini Athon, la parte trasera

Instrumentación digital, volante 'suspendido' y asientos extragrandes

El estilo minimalista y cuadrado del exterior también se reflejaba en el interior del Athon. El habitáculo estaba completamente tapizado en cuero, empezando por los asientos cuya forma y materiales recordaban a los de los salones de aquellos años.

El volante era muy inusual porque parecía estar suspendido dado el único radio que lo unía a la columna móvil que seguía el ángulo de giro de la dirección. A su izquierda había una especie de consola elevada con todos los mandos, como intermitentes, limpiaparabrisas y claxon. También era revolucionario el cuadro de instrumentos, totalmente digital, que se extendía horizontalmente ante los ojos del conductor, recordando un poco a lo que se ven en los Mercedes-Benz actuales.

<p>Lamborghini Athon, el interior</p>

Lamborghini Athon, el interior

Todo sobre la 'silueta'

La base sobre la que trabajó Bertone era la de otro deportivo del fabricante del toro: el Urraco Silhouette, un deportivo con carrocería 'targa' del que se fabricaron entre 1976 y 1979 sólo 53 ejemplares. El motor era un V8 de 3 litros y 260 CV, acoplado a una caja de cambios manual de cinco velocidades. La suspensión, por su parte, era independiente para los ejes delantero y trasero.

A pesar de su singularidad, el Lamborghini Athon sigue siendo poco conocido y codiciado. En 2011, Sotheby's lo subastó por algo menos de 350.000 euros. Sin duda, una suma considerable, pero desde luego inferior a las alcanzadas por otros coches similares.