¿Por qué últimamente el diésel cuesta más que la gasolina?
La explicación no la encontramos tan solo en la guerra de Ucrania.
Cualquiera que haya repostado, haya pasado por una gasolinera en los últimos meses o, simplemente, vea la tele o lea la prensa o nuestra web, se habrá dado cuenta: el gasóleo es cada vez más caro. Y no solo eso, también cuesta bastante más repostar diésel que gasolina.
Un escenario que comenzó en marzo de 2022, y luego volvió a la normalidad, con una estabilización del precio por debajo de la gasolina, para repetirse de continuo ya desde antes del verano.
Pero, ¿a qué se debe esta tendencia, que afecta a la movilidad de muchos conductores y profesionales? Nuestros compañeros de Motor1.com en Italia han recogido unas declaraciones de Claudio Spinaci, presidente de Unem (Unione energie per la mobilità), quien aclaró la cuestión en una entrevista concedida a Il Messaggero, hace algún tiempo.
El interés en comprar diésel
"En realidad, no es algo nuevo", comentó Spinaci al hablar del fenómeno. "Normalmente, en esta parte del año [a partir de septiembre], la demanda de gasolina para la movilidad privada tiende a bajar, mientras que la de gasóleo tiende a subir, dado su uso no solo en el transporte, sino también en la calefacción y, en algunos casos, aunque limitados, para la producción de energía".
Normalmente no notamos las subidas de precio porque "la diferencia de coste entre ambos productos podía llegar a 3-4 céntimos de euro por litro a favor del gasóleo, y se compensaba con creces con los 11 céntimos menos de impuesto especial sobre este producto".
Hoy, sin embargo, no estamos en una situación normal. La guerra en Ucrania, señaló el número uno de Unem, ha desencadenado una "menor disponibilidad de gasóleo, debido en gran parte a la falta de importaciones rusas, de las que Europa depende para cerca del 30% de sus necesidades", que ascienden a "25 millones de toneladas al año".
El resultado es lo que Spinaci calificó de "carrera de compras" para "asegurarse el suministro de gasóleo necesario para afrontar el periodo invernal", sobre todo, "en previsión de tener que utilizarlo también para usos industriales, en caso de interrupción o racionamiento en los suministros de gas y electricidad".
Precios cada vez más altos, en el caso de Italia, mantenidos a raya (aunque con un diferencial en detrimento del diésel) por la rebaja de los impuestos especiales introducida por el Gobierno de Draghi y no renovada para 2023 por el Ejecutivo liderado por Giorgia Meloni. Una decisión que provocó una nueva subida del coste del depósito lleno (tanto de gasóleo como de gasolina), defendida por Meloni, que habló de "justicia social".
Recomendado para ti
Pere Navarro y el 'no' al 0,2 g/l de alcoholemia: "Alguna víctima se podría haber evitado"
Hyundai estrena la berlina IONIQ V, nada que ver con el IONIQ 5
El Volvo EX60 estrena un elemento de seguridad pasiva inédito
Stellantis no venderá ninguna marca, pero se centrará en estas cuatro
Informe de fiabilidad OCU: los japoneses mandan y Tesla sorprende
RML GT Hypercar: debajo se esconde un Porsche 911
Feliz 70º aniversario, cinturón de seguridad