Enzo Ferrari admitió varias veces en entrevistas que cuando comenzó su negocio de fabricación de automóviles no imaginó que iría más allá de un pequeño número de coches de carreras, porque la competición era su único interés. Sin embargo, la apertura hacia los 'GT' de carretera llegó bastante rápido, unos diez años después.

Estos días se cumplen exactamente 75 años desde que el propio Enzo Ferrari puso en marcha un coche con su nombre y un motor V12 debajo del capó. Un vehículo muy especial por muchos aspectos. Conozcámoslo.

Galería: Ferrari 125 S (1947)

Solo dos

Aunque era una especie de 'opera prima', el 125 S no adolecía de ningún defecto particular de juventud, ya que no se trataba del primer intento del piloto/empresario de Módena por convertirse en fabricante.

De hecho, en 1939, después de dirigir su propia escudería y el primer equipo oficial de Alfa Romeo durante diez años, Enzo Ferrari fundó Auto Avio Costruzioni en Módena, su primera fábrica, a la que no pudo dar su propio nombre debido a una obligación contractual con la marca del Biscione, que no expiró hasta 1944.

Ese primer coche, bautizado como Auto Avio 815, era una 'barchetta' con un motor de ocho cilindros y 1,5 litros, de la que solo se construyeron dos unidades y que estaba destinada a ser descatalogada debido al estallido de la Segunda Guerra Mundial y la consiguiente prohibición de toda actividad deportiva.

Ferrari 125 S (1947)

Con la recuperación de la posguerra, cuando Enzo Ferrari pudo utilizar su propio nombre y refundar la empresa, consiguió la colaboración de algunos de los mejores diseñadores de la época, como Gioachino Colombo y Giuseppe Busso, que pronto se convirtieron en los principales padres del diseño del nuevo coche, el 125 S.

El coche tenía un motor de 1,5 litros, pero esta vez con 12 cilindros, la arquitectura que prefería Ferrari, con un ángulo de 60°, 118 CV a 6.800 rpm, un árbol de levas en cabeza que controlaba dos válvulas por cilindro y tres carburadores Weber 30DCF para conseguir una potencia cercana a los 120 CV. La caja de cambios era de cinco velocidades.

Ferrari 125 S (1947)
Ferrari 125 S (1947)
Ferrari 125 S (1947)

En cuanto a la estructura, el chasis era de tubos de acero y albergaba una suspensión de doble horquilla con ballestas transversales en la parte delantera y longitudinales en la trasera, donde había un eje rígido. Los frenos eran de tambor hidráulico en las cuatro ruedas.

También este coche marcó el inicio de la tradición, que continuó hasta los años 90, de denominar a los coches con el nombre de su cilindrada (125 cm3 y 12 cilindros en este caso), y se fabricaron solo dos unidades. El primero era un Sport biplaza, de ahí la S en su nombre, mientras que el segundo modelo, llamado 'Competizione', se caracterizaba por una carrocería central 'en forma de cigarro' con guardabarros de moto.

Ferrari 125 S 1947

Carrera corta, pero exitosa

Tras las pruebas realizadas por Franco Cortese, que pasó a la historia como el primer piloto de Ferrari, el 125 S debutó en el circuito de Piacenza el 11 de mayo de 1947 con el propio Cortese, pero se vio obligado a retirarse por un fallo en la bomba de combustible. 

Al desafortunado debut le siguió la primera victoria, el 25 de mayo, en el Gran Premio de Roma, mientras que el 13 de julio, Tazio Nuvolari, al volante de la versión Competizione, ganó 'su' primera carrera en un Ferrari, superando por poco al 125 S de Cortese.

Ferrari 125 S (1947)

Los dos coches fueron luego desmontados y utilizados para fabricar los posteriores 125 F1 y 159. Sin embargo, Ferrari realizó réplicas de los coches a finales de los años 80, para celebrar el 40º aniversario de la fundación de la empresa, a partir de dibujos e imágenes originales.

Todavía se pueden admirar en la actualidad, entre los protagonistas de la exposición 'Ferrari Forever', organizada en el Museo Enzo Ferrari de Módena, e inaugurada hace unos pocos días.