Aunque no te lo creas, estás ante un deportivo blindado, capaz de alcanzar los 325 km/h.

¿Alguna vez te has imaginado poseer un potente Ferrari y ser capaz de enfrentarte a los malos? Vamos, lo que viene siendo un Michael Knight, pero en lugar de tener la ayuda de KITT, hacer el bien con un modelo del 'Cavallino Rampante'. 

Si es así y tienes mucho dinero, AddArmor, una empresa especializada en el blindaje de vehículos, te propone un Ferrari a prueba de balas. En concreto, un 458 Speciale que, por si no lo recuerdas, monta un propulsor 4.5 V8 atmosférico, que desarrolla 605 CV a 9.000 rpm y 540 Nm a 6.000 vueltas.

Galería: Ferrari 458 Speciale blindado

Asociado a una transmisión automática de doble embrague, con siete velocidades, el superdeportivo italiano firma, de serie, una aceleración de 0 a 100 km/h en 3,0 segundos y una velocidad punta de 325 km/h. Pues bien, este vehículo 'de seguridad' consigue igualar este último registro. 

El ejemplar monta el paquete de blindaje de nivel B4, lo que significa que puede contener disparos de bala de un revólver como el Magnum 44, aunque no la munición de grandes ametralladoras. 

Ferrari 458 Speciale blindado

La 'armadura' no consta solo de acero soldado en las puertas. AddArmor utiliza un diseño especial que, según la empresa, es diez veces más resistente que el acero balístico y pesa un 60% menos.

Así, la protección de este Ferrari añade únicamente 70 kilos extra, pero ese peso se compensa aún más gracias a un uso intensivo de fibra de carbono y a un nuevo sistema de escape, gracias al cual (y a otras mejoras mecánicas) el propulsor suma 40 CV extra, alcanzando 645. Desde luego, no hay mejor ayuda para derrotar a los malos que un coche con elevadas prestaciones...

Lo cierto es que el principal objetivo de este blindaje no es convertir al conductor en un superhéroe, sino más bien, en evitar que roben el coche, algo que es muy normal en determinados países. 

AddArmor asegura que puede ofrecer esta misma protección en otros coches exclusivos, por un precio que arranca en 28.000 dólares; menos de 23.000 euros al cambio. Además, estas modificaciones se pueden desinstalar para devolver el automóvil a su condición original.