En realidad no, pero tiene algunas cosas a su favor.

Cuando KTM actualizó la 390 Duke en 2017, la diferencia fue como la noche y el día. No en vano, la moto previa al restyling daba quebraderos de cabeza en el aspecto mecánico y además se sobrecalentaba. Defectos que manchaban la reputación de una moto centrada en la diversión plena.

En cambio, el facelift trajo consigo una máquina más atractiva, hasta el punto de que parecía una versión a escala de la 1290 Super Duke R. Pero además, la temperatura mecánica se mantenía a raya y los cambios mecánicos establecidos sirvieron para que no hubiera problemas de fiabilidad.

Galería: KTM 200 Duke 2020

En definitiva, parecía que KTM había creado la moto perfecta para los principiantes, tal y como lo atestiguaronn bastantes personas influyentes en el mundo del motociclismo. Entonces, ¿por qué la marca austriaca necesitaba crear una moto aún más pequeña y menos animada, como la 200 Duke?

Desde su lanzamiento en Estados Unidos hace un par de meses, la más pequeña de las Duke ha recibido críticas por su falta de potencia y su redundante posicionamiento en el mercado. Sin embargo, Adam Waheed nos explica exactamente para qué sirve esta moto.

Lo hace a través del vídeo adjunto en esta noticia, donde analiza con detalle, en más de 20 minutos, todo sobre esta moto. Recordad que en YouTube podéis poner los subtítulos y leer lo que dice Waheed.

Para empezar, la KTM 390 Duke, dentro de las motos 'básicas', se sitúa en la parte superior si tenemos en cuenta su precio. En nuestro país, se comercializa por unos considerables 5.459 euros.

Con la KTM 200 Duke, la firma centroeuropea ofrece una máquina para que muchos motociclistas se inicien en el mundo de las dos ruedas a un coste más asequible. En concreto, hablamos de un desembolso de 4.239 euros.

Por supuesto, esta alternativa pierde muchas de las características premium de su 'hermana' mayor, pero era la única forma que tenía KTM de mantener el precio a raya. Echa un vistazo al vídeo para conocer todos sus secretos.