Los dos vehículos, con el apellido RS, firman unas prestaciones espectaculares.

Con frecuencia, solemos ver modelos de la familia RS de Audi compitiendo frente a rivales de BMW M o de Mercedes-AMG. Pero no es tan frecuente contemplar una prueba en la que se midan don modelos de la misma marca. Los chicos de Carwow, en su último vídeo de YouTube, han enfrentado al Audi RS4 Avant con su hermano mayor, el Audi RS7 Sportback. Evidentemente, aunque ambos portan la insignia RS, tienen varias diferencias.

La principal es la diferencia de potencia. El RS 7 Sportback equipa un bloque 4.0 V8, biturbo, que alcanza los 600 CV y los 800 Nm de par motor. Por otra parte, el RS 4 Avant esconde debajo del capó un bloque 2.9 V6, también con dos turbocompresores, que se debe conformar con 450 CV y 600 Nm de par.

Galería: Audi RS 7 Sportback 2019

Ambos vehículos disponen de una caja de cambios automática de ocho velocidades, tracción total quattro y diferencial deportivo. El RS 7 Sportback pesa más, concretamente, 2.065 kilogramos frente a los 1.750 kilos de su hermano pequeño.

Con las cifras en la mano, bien podríamos pensar que el RS 7 Sportback tiene ventaja, pero deberías ver el video que acompaña a esta noticia, para descubrir que eso no es exactamente así. De hecho, las dos primeras carreras de aceleración no cayeron de su lado, al fallar en la maniobra de salida.

Sin embargo, la tercera carrera fue mucho mejor para el Audi más poderoso, completando el cuarto de milla (402 metros) en 11,6 segundos, por los 12,1 segundos del RS 4 Avant. En las sucesivas pruebas, el RS 7 Sportback volvió a demostrar su solvencia dinámica, alzándose con otras dos victorias parciales.

Por último, el RS 7 Sportback también ganó la prueba de frenado, que puedes ver al final del vídeo, recorriendo menos metros antes de detenerse que el RS 4 Avant, a pesar del mayor peso del RS 7.

Audi RS 7 Sportback 2019

A modo de resumen, la conclusión que se puede extraer del video es que la maniobra de salida es fundamental en las carreras de aceleración y el hecho de completarla con éxito, puede suponer la victoria... o la derrota.

Aunque no lo parezca, con estas abrumadoras cifras de potencia, un mínimo retraso en la reacción al pisar el pedal del acelerador decanta la balanza del lado del coche menos potente y, a priori, menos rápido. Así que ya sabes que la diferencia de potencia, de peso o de equipamiento siempre influyen a la hora de afrontar una carrera de aceleración, pero nunca podemos dar por sentadas nuestras creencias... porque hay que demostrarlas.

Fuente: Carnow via YouTube