Su vida es difícil de definir, aunque varios estudios permiten estimarla.

Es cierto que un coche eléctrico tiene menos probabilidades de averiarse que un modelo con motor de combustión interna. Al fin y al cabo, el funcionamiento de un propulsor ecológico es mucho más sencillo que el de uno térmico. Además, un coche eléctrico tiene muchas menos piezas o componentes mecánicos que se desgastan.

Por otro lado, la durabilidad de un coche de combustión depende principalmente del motor, mientras que para un vehículo eléctrico también entra en acción la batería.

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Centrándonos en este componente, no hay una vida útil fija, sino que depende del fabricante y del modelo en el que vaya instalada. Para intentar determinar la duración, primero es necesario entender cómo funciona. En esencia, una batería está compuesta por dos electrodos entre los cuales se mueven los electrones. Cuanto más grande sea la batería, mayor será su capacidad y, por lo tanto, durará más años.

Como comprenderás, la autonomía tenderá a disminuir con el tiempo... al igual que sucede con la de tu smartphone. Lógicamente, una batería no garantiza los mismos kilómetros cuando es nueva que cuando ha recorrido decenas de miles de kilómetros. De hecho, ese tiempo se expresa en ciclos. Un ciclo es el número de cargas y descargas.

En otras palabras, cuanto más se conduce, más se descarga y se recarga la batería, y más disminuye su capacidad. Para un Renault ZOE, el número de ciclos se sitúa entre 1.000 y 1.500, es decir, una vida útil de alrededor de 20 años, según la marca francesa.

Renault ZOE 2020 (fotos de estudio)

En un Tesla Model S, de acuerdo con los datos recogidos por Plug In America, el coche debe recorrer más de 80.000 kilómetros para que la capacidad de la batería baje solo un 5%. A partir de ese momento, dicha capacidad seguirá disminuyendo, pero a un ritmo más rápido.

Ya supondrás que los fabricantes han hecho todo lo posible para tranquilizar a los clientes en este aspecto. La vida de una batería no es realmente un problema mientras este 'órgano vital' esté garantizado y, habitualmente, las marcas cubren durante ocho años cualquier posible problema.

Tesla Model S (hasta 610 km)

Es más, firmas como Renault se comprometen a cambiar la batería cuando la capacidad se reduce al 75%, lo que equivale a entre ocho y diez años de uso, aunque la vida 'real', es decir, hasta que se agota por completo, es mucho más larga.

Acabamos con un último dato. Según Consumer Reports, la vida media de una batería supera los 320.000 kilómetros. Por lo tanto, si un usuario realiza 20.000 kilómetros anuales, podrá emplearla durante 16 años.