Obra de Horacio Pagani, pesaba menos de 1.000 kilos, nunca se mostró al público y se destruyó en una prueba de choque.

No siempre los concept cars nacen para mostrarse al público. A veces, tienen otras finalidades, como experimentar con nuevas tecnologías o soluciones para aplicarlas en modelos de producción en serie.

Este es el caso del Lamborghini Countach Evoluzione, que nunca se presentó oficialmente a la prensa, y mucho menos al público, sino que se creó en 1987 para explorar la viabilidad de materiales compuestos a base de fibra de carbono en la producción en masa. 

La base de este prototipo fue la última versión del Countach, el 5000 S Quattrovalvole, pero debajo de la carrocería ya no había un bastidor de acero, sino un chasis monocasco, realizado principalmente en fibra de carbono.

En la parte delantera, el 'esqueleto' se estiró para formar una especie de depósito al que se anclaban las suspensiones delanteras, eliminando así un bastidor adicional. En cambio, en la zaga, sí permaneció el tradicional armazón de tubos de acero, que sirvió como cuna del motor y soporte para las suspensiones traseras.

En la parte inferior y central del monocasco, se integraron algunos laminados de aluminio, kevlar y fibra de carbono, dispuestos uno encima del otro, como si se tratara de un sandwich.

Galería: Lamborghini Countach Evoluzione

Los materiales compuestos también se utilizaron para crear la carrocería. En concreto, para confeccionar los paragolpes, las tomas de aire, el alerón, el capó, el portón, los montantes y los pasos de rueda. En cambio, las puertas y los faldones laterales eran de aluminio. 

Mirando el Lamborghini Countach Evoluzione, se puede entender fácilmente dónde se utilizó el compuesto, ya que no se pintó nada. Todo fue diseñado por un joven Horacio Pagani, en ese entonces jefe del recién nacido Departamento de Composite de la marca de Sant'Agata Bolognese.

Lamborghini Countach Evoluzione

El interior estaba incompleto, sin salpicadero ni tapicería, solo con la instrumentación y un par de asientos de cuero blanco del modelo serie. Al fin y al cabo, era un coche de laboratorio...

Lo mejor de todo es que solo pesaba 980 kilos en vacío, media tonelada menos que el Countach estándar. En materia de prestaciones, alcanzó los 330 km/h en el óvalo de Nardò, mientras que la aceleración de 0 a 100 fue de apenas 4,1 segundos.

Lamborghini Countach Evoluzione

El motor V12 desarrollaba 490 CV y el coche se utilizó para experimentar con muchas soluciones que Lamborghini adoptó más tarde en los años siguientes, como la tracción a las cuatro ruedas, la suspensión activa y los limpiaparabrisas retráctiles.

Desafortunadamente, su final fue despiadado: se destruyó completamente en una prueba de choque para verificar la resistencia del monocasco de carbono. Lamentablemente, nunca se planteó una versión de producción, debido a los altos costos que se hubieran generado.