Prueba Mercedes Clase X 2018: un pick-up para el trabajo y el ocio

Jamás hubiera apostado por ello. Sin embargo, estoy parado ante un pick-up de 5,34 metros de longitud, de color rojo... ¡y es un Mercedes-Benz! En concreto, se trata del Clase X 2018, un modelo mecánicamente similar al Nissan NP300 Navara y que, al igual que su primo japonés, se fabrica en la factoría de la marca japonesa en Barcelona. 

Para la ocasión, probaremos la versión más completa: el X 250 d 4MATIC, equipado con un motor de ciclo diésel de 2,3 litros, biturbo, con 190 CV de potencia, asociado a una transmisión automática con convertidor de par, de siete velocidades, así como con la terminación superior Power. ¿Sus grandes rivales? Los Volkswagen Amarok, Ford Ranger, Toyota Hilux...

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¿Puede un pick-up tener un diseño Premium?

A simple vista, el Mercedes-Benz Clase X 2018 cuenta con un frontal inspirado en el de los SUV y los TT de la marca, más vistoso que el de la mayoría de sus competidores. Además de la generosa parrilla y los cromados del paragolpes, en el acabado Power de nuestra unidad, destacan los faros con tecnología de tipo LED, para el alumbrado de cruce y carretera.

Te podrá gustar o no. Pero es innegable que el Mercedes Clase X cuenta con un aspecto más distinguido que el de sus rivales. 

Mercedes-Benz Clase X 2018

¿Y qué hay del interior...