Subaru Crosstrek 4Wild: argumentos todoterreno en un SUV 4x4 nada caro
Esta serie especial del SUV compacto mira a caminos difíciles... y lo hace fenomenal en carretera.
Todos aquellos que quieran un SUV 4x4 que lo haga bien en el campo, además de Dacia o Suzuki, deben echar un vistazo al catálogo de Subaru. Como modelo de acceso, se encuentra el todocamino compacto Crosstrek, que acaba de estrenar la serie especial 4Wild, precisamente con más argumentos 'off road'.
De acuerdo, no es el clásico vehículo que buscan muchos españoles, pues ni ofrece mucha capacidad para el equipaje ni es de los que gastan especialmente poco, pero también merece muchos elogios por otras cualidades fuera del apartado práctico... y tiene la etiqueta Eco.
El Subaru Crosstrek 4Wild, en cinco puntos clave:
Galería: Subaru Crosstrek 4Wild 2026, prueba
Diseño
El carácter especialmente aventurero del coche está acentuado por una estética muy atractiva y trabajada. Sobresale, por ejemplo, el logotipo de la montaña, que indica para qué está especialmente configurado el vehículo.
El color naranja, utilizado a través de inserciones, añade una nota distintiva, mientras que como elementos 'off road' convienen señalar las protecciones antirreflejo y antirayaduras en capó, puertas, pilar C y parte trasera. También los paragolpes y los pasos de ruedas reciben molduras más prominentes.
Las llantas de aleación Matt Black miden 18 pulgadas y en el caso de nuestra unidad de pruebas, van montadas en neumáticos M+S de Falken. Esta serie limitada 4Wild puede asociarse a los acabados Field y Touring de un modelo que es un SUV por altura libre al suelo y un crossover por la fisonomía de la carrocería.
Interior
El habitáculo queda debidamente personalizado con inserciones naranjas en el volante, insignias específicas, gráficos 4Wild en los umbrales de las puertas delanteras y alfombrillas de goma (también el suelo del maletero es de este mismo material), muy fáciles de lavar en el caso de mancharse con barro.
El ambiente no es especialmente moderno, ya que la instrumentación continúa siendo analógica y el selector de la transmisión sigue teniendo un generoso tamaño. Ahora bien, personalmente, esta configuración no me supondría ningún rechazo a la hora de comprar el coche.
Propio de un vehículo japonés, hay más materiales duros que blandos, pero aportan una buena presencia. Están complementados por molduras que imitan la fibra de carbono y otras en negro piano.
La gran pantalla central mide 11,6 pulgadas, se encuentra en posición vertical y, junto a ella, hay diversos mandos convencionales (volumen del equipo de audio, 'warning' o temperatura del climatizador bizona, principalmente). Los submenús y atajos están bien dispuestos para, por ejemplo, desconectar algunas ADAS, si bien pueden aparecer molestos reflejos de la luz.
En el apartado tecnológico, el sistema Starlink de Subaru engloba vinculación inalámbrica de Android Auto y Apple CarPlay, así como un control por voz que permite dar órdenes sencillas con lenguaje natural (por ejemplo, "tengo frío" o "sintonizar 99.5 FM"), aunque sólo frases con muy poca complejidad.
También hay una práctica base de carga inalámbrica para smartphones, así como varios puertos USB y tomas de 12V, pero no un navegador integrado. El número de huecos portaobjetos no es destacado en comparación con habitáculos de última hornada, pero tampoco son escasos.
Gracias a sus 4,5 metros de largo, el Crosstrek, a pesar de la posición longitudinal del motor, ofrece un gran espacio para las piernas en las plazas traseras y, aunque el techo cae hacia la zaga, también se pueden acomodar personas altas.
Eso sí, se echan en falta salidas de aire centrales para los pasajeros traseros y la plaza central tampoco resulta especialmente cómoda. Ni siquiera tiene el cinturón de seguridad integrado en el asiento, si bien esta peculiar solución es típica de muchas marcas japonesas, no sólo de Subaru.
El maletero se queda en apenas 315 litros y queda cubierto por una cubierta enrollable algo endeble. Así las cosas, no hay que pensar en el Crosstrek como un vehículo de corte familiar, sino para, como mucho, viajes dos o tres personas. Puedes fijarte en el Forester o en el Outback, más espaciosos.
Como contrapunto, queda una superficie de carga plana al abatir los asientos traseros y hay integrada una moldura de plástico en el umbral para no rayar esa parte de la carrocería. El kit reparapinchazos resulta insuficiente a todas luces si vamos a abandonar el asfalto habitualmente. El portón no tiene accionamiento automático, sino manual, y no ofrece un sonido rotundo al cerrar.
Mecánica
A pesar de que en otros mercados internacionales Subaru comercializa un híbrido de 197 CV combinados (¿por qué la marca no lo traerá a España?), el Crosstrek y el resto de la gama actual sigue valiéndose del motor microhíbrido e-Boxer.
Se trata de un bloque bóxer atmosférico, con cuatro cilindros y 2 litros, que entrega 136 CV, más una pequeña unidad eléctrica de 17 CV alimentada por una batería de apenas 0,7 kWh de capacidad. Según la ficha técnica oficial, son 153 CV combinados. La mecánica sin emisiones mueve por sí misma el coche sólo en momentos muy puntuales.
La transmisión asociada es la automática con variador continuo Lineartronic, que carece de etapas prefijadas a través de levas en el volante, y que cuenta con el modo L para incrementar la retención mecánica en bajadas. Estamos convencidos de que, con una caja manual, se podría sacar más provecho al motor de gasolina.
Ciertamente, por suavidad, esta caja CVT es perfecta para atascos, circulación urbana y a velocidad constante, pero no a la hora de extraer un buen empuje del motor al acelerar fuerte (adelantamientos o incorporaciones a una vía) o al afrontar cuestas.
En estos casos, se mantiene revolucionada la mecánica, lo que reduce algo el agrado de conducción y aumenta la sonoridad. Además, debido a la ausencia de turboalimentación, las prestaciones del Crosstrek no resultan destacadas: de 0 a 100 en 10,8 segundos y velocidad máxima de 198 km/h.
En cuanto al consumo, hemos bajado de la media oficial, pasando de 7,7 a 7,5 litros cada 100 km. Ahora bien, en uso urbano o deportivo es normal estar claramente por encima de los 8-9 litros. Lástima que el depósito sea pequeño, apenas 48 litros, ya que se resiente la autonomía.
En marcha
Como ya comenté en la prueba del Crosstrek 2024, la polivalencia y el equilibrio dinámico resaltan desde los primeros kilómetros y eso es algo muy difícil de conseguir en un modelo que lo debe hacer bien tanto sobre asfalto como por caminos. Un 10 a la puesta a punto por parte de los ingenieros.
En las carreteras, mantiene un perfecto aplomo, es muy estable tomando las curvas y absorbe con maestría todo tipo de baches, incluidos los reductores de velocidad de las ciudades. En este sentido, se nota que no es un vehículo especialmente alto: 1,60 metros.
Además, el motor bóxer ayuda a reducir el centro de gravedad y su posición retrasada mejora la distribución del peso entre ejes. Y la tracción total siempre es bienvenida, pues incrementa la seguridad también en verano, cuando se producen tormentas de agua con el asfalto sucio (así me sucedió).
A la hora de transitar por pistas, la suspensión trabaja tan bien que el coche puede superar caminos algo más rotos siempre que circulemos con la velocidad adecuada. Es más, el conductor dispone de información del sistema 4x4, así como del ángulo de inclinación.
La tracción total permanente Symmetrical AWD, el control de tracción avanzado X-Mode (optimiza la motricidad a baja velocidades sobre superficies con baja adherencia), el control selectivo del par Active Torque Vectoring y el control de descenso de pendientes facilitan mucho la tarea de avanzar con seguridad.
Sin olvidar que el coche tiene 22 cm de altura libre al suelo y un gran ángulo de salida de 31º. Algo peor es el de entrada, con 19,3. El perfil 55 de los neumáticos parece suficientemente amplio como para no dañar las llantas con facilidad.
Volviendo al asfalto, el Crosstrek 4Wild hará disfrutar al conductor de una posición al volante perfecta, aunque algo más elevada. El tacto de la dirección está muy lograda, sobre todo comparándolo con el que ofrece toda esta última hornada de SUV chinos.
Los programas de conducción Sport e Intelligent, seleccionables con botones físicos en el volante, hacen cambiar bastante la respuesta al acelerador. El S está especialmente recomendado para adelantar con más seguridad.
Por lo demás, el coche no está especialmente aislado de ruidos exteriores a velocidad de crucero y los retrovisores exteriores se encuentran situados en posición algo retrasada y baja, si bien no influye en la conducción. También hay que señalar que la cámara trasera ofrece una visión algo más alejada (panorámica) de lo habitual.
Equipamiento y precio
Como comentaba antes, la serie 4Wild se articula en torno a los acabados Field y Touring. Nuestro ejemplar presenta el segundo nivel, más completo, con asistente EyeSight (mantenimiento de carril, sistema precolisión, limitador de velocidad inteligente o reconocimiento de señales de tráfico).
También disfruta de tapicería de cuero, asientos delanteros calefactables y con regulación eléctrica, faros LED con haz de luz adaptativo (gira en función de la dirección), acceso y arranque sin llave, techo solar, retrovisores plegables eléctricamente o ganchos en el maletero.
En el configurador de Subaru, no aparece esta serie especial 4Wild. En cualquier caso, la marca japonesa nos dio una tarifa de acceso, desde 36.300 euros (con el acabado Field), entendemos que financiando la compra. Para ampliar la información, acude a un concesionario oficial.
Subaru Crosstrek 4Wild
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