Subaru Justy (1984-1995): ¿recuerdas este pequeño 4x4?
La primera generación del pequeño utilitario con tracción total tenía mucho encanto.
Los conocemos y, al mismo tiempo, no tanto. No hablamos de los vecinos, sino de coches que pasaron tan desapercibidos en su momento que hoy sólo recuerdan los aficionados más acérrimos. Estos modelos no tienen por qué haber sido fracasos comerciales, pero sí quedaron fuera del radar del comprador medio.
Hoy en día, un utilitario con tracción total es casi un unicornio. Sólo Suzuki ofrece el Swift con una versión 4x4. Sin embargo, hace más de 40 años hubo otra marca japonesa que supo destacar en este terreno.
Galería: Subaru Justy (1984-1995)
La historia de la primera generación del Subaru Justy arrancó en 1983, en el salón de Tokio. Allí, Subaru presentó el prototipo '1,0-Liter-Sedan J10', un utilitario que ya dejaba entrever conceptualmente las que acabarían siendo las principales virtudes del coche de calle.
La base técnica era el Subaru Rex, aunque con unas dimensiones mayores: más ancho, más largo y pensado para los mercados internacionales. Bajo el capó montaba un motor de gasolina de tres cilindros, nuevo, de carrera larga, con 1 litro de cilindrada, 54 CV y eje de equilibrado; una evolución constructiva del motor bóxer bicilíndrico del Rex.
Estreno hace 42 años con siglas de Opel
En febrero de 1984, el Justy entró en producción en serie. Su código interno hará sonreír a los fans de Opel: KAD. Ya desde su lanzamiento introdujo un rasgo inédito hasta entonces en el segmento de los utilitarios: en Europa, el Justy de 3,53 metros de longitud se ofrecía de serie con tracción total conectable.
Este sistema se activaba mediante un botón rojo situado en la palanca de cambios, una solución sencilla y mecánicamente elegante. Bastaba pulsarlo para conectar el eje trasero, sin necesidad de accionar el embrague y con independencia de la velocidad.
Subaru Justy 1987
El sistema funcionaba sin diferencial central, y el reparto de la fuerza se realizaba mediante una caja de transferencia. A pesar de la ausencia de bloqueo del diferencial trasero, ofrecía claras ventajas de tracción, especialmente sobre superficies deslizantes y en zonas de clima invernal.
Incluso hubo un cabrio
Técnicamente, la evolución no se detuvo ahí. En 1986 llegó una ampliación de la oferta mecánica: gracias a un cigüeñal modificado, la cilindrada del motor aumentó hasta 1,2 litros y la potencia subió a 68 CV. Al mismo tiempo apareció el Super Justy, con una línea de techo más alta.
Subaru Justy 1988
La gama de carrocerías se fue ampliando de forma progresiva: las variantes de tres y cinco puertas constituían la base, complementadas por versiones especiales como un cabrio con tracción total, así como versiones comerciales y sedán para determinados mercados.
Otro paso tecnológico llegó en 1987 con la introducción de una transmisión automática con variador continuo. Con el ECVT (Electro Continuously Variable Transmission), Subaru presentó la primera solución CVT producida en gran serie para un utilitario.
Importante restyling en 1989
En 1989, el Justy recibió una profunda actualización que, visualmente, lo acercó ligeramente al por entonces nuevo Legacy. La carrocería creció, manteniendo la batalla, hasta rozar los 3,70 metros de longitud. Los cambios estéticos variaron sobre todo el frontal y la zaga, mientras que el interior permaneció prácticamente sin cambios.
Subaru Justy 1990
Al mismo tiempo, el motor 1.2 pasó a estar disponible también con inyección multipunto. También siguió existiendo un 1.0 de 50 CV.
En 1991 llegó otra revisión mecánica. Dicho motor 1.2 pasó por completo a la inyección. El par máximo se entregaba ahora a sólo 2.800 rpm, algo beneficioso en el uso diario. Con catalizador regulado, el Justy cumplía la norma Euro 1 y, con sistemas de adaptación posteriores, también la Euro 2.
Cooperación con Suzuki a partir de 1995
Al margen de las motorizaciones, la arquitectura del chasis se mantuvo constante: delante, suspensión independiente con columnas McPherson y brazos transversales; detrás, un eje torsional con muelles y amortiguadores.
La altura libre al suelo de 17 cm subrayaba su capacidad para desenvolverse también fuera del asfalto. El peso en vacío de alrededor de 740 kilogramos y un consumo homologado de 5,4 litros cada 100 km a 90 km/h demostraban que eficiencia y tracción total no tenían por qué ser incompatibles.
El pequeño Justy continuó su historia de éxito con la segunda generación (desde 1995), la tercera (desde 2003) y la cuarta (desde 2007), ya que Subaru encontró para cada nueva entrega un socio de cooperación perfectamente adecuado.
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