En el día a día, se puede sacar mucho partido al sistema híbrido enchufable... y a la etiqueta 0 de la DGT.

Si te preguntara qué pensarías al nombrarte cualquier SUV grande de gasolina, lo primero que vendría a tu mente sería un gasto de combustible habitual por encima de la media. Pero los sistemas híbridos enchufables suponen una solución real y válida para nuestro día a día. ¿Por qué crees, si no, que triunfan modelos como el Mitsubishi Outlander PHEV?

Dentro del segmento Premium, nos encontramos con el BMW X5 xDrive45e 2020, cuya principal razón de ser es la de conseguir que en los desplazamientos diarios (de casa al trabajo o al colegio y a la compra) se 'tire' al máximo del motor eléctrico, hasta el punto de no tener que consumir ni una gota de carburante. 

Galería: Prueba BMW X5 xDrive45e 2020

Antes de dar cifras propias de una prueba, comencemos a desgranar los datos técnicos para que te hagas una composición más clara de lo que ofrece el coche. Este X5, que cuenta con la etiqueta 0 de la DGT, dispone de un motor turboalimentado de gasolina, con 3,0 litros y seis cilindros en línea, que declara 286 CV entre 5.000 y 6.000 rpm, más 450 Nm entre 1.500 y 3.500 vueltas.

Le acompaña un propulsor eléctrico de 113 CV, alimentado por una batería con una capacidad de 24 kWh (20,9 útiles). La transmisión asociada es la automática con convertidor de par Steptronic, con ocho velocidades y un fantástico manejo, y el coche disfruta de la tracción total xDrive, con independencia de que estén activos uno o los dos motores. 

En total, potencia máxima combinada del conjunto alcanza los 394 CV, mientras que el par máximo está cifrado en unos más que aprovechables 600 Nm.

La batería de iones de litio puede estar lista en alrededor de 6 horas y 30 minutos si se utiliza un wallbox doméstico de 3,7 kWh. Es decir, hay tiempo de sobra desde que llegamos a casa hasta que volvemos a ponernos en marcha al día siguiente. 

¿Y cuántos kilómetros podemos hacer utilizando solo la mecánica ecológica? El BMW X5 xDrive45e 2020 declara 87 kilómetros 'limpios', según el ciclo de homologación WLTP, una distancia que no suele cubrirse en un día normal. 

Prueba BMW X5 xDrive45e 2020

El coche puede circular a un máximo de 140 km/h sin emplear el propulsor de gasolina, mientras que las prestaciones con el tren motriz activo al completo son muy destacadas: 235 km/h de velocidad punta y una aceleración de 0 a 100 en 5,6 segundos. 

El consumo mixto es de apenas 1,2 litros cada 100 kilómetros, aunque esta cifra varía notablemente en función del tipo de conducción y, obviamente, si disponemos o no de la batería a plena carga. 

 

Una diferencia sustancial con los X5 de combustión viene dada por el control dinámico de la conducción Driving Experience Control, que integra nuevos programas: Electric (fuerza la conducción sin gasto de gasolina), Hybrid (combinación de ambos motores), Sport (extrae las máximas prestaciones del conjunto) y Adaptive (adapta el coche al tipo de conducción que se esté realizando). 

Además, se encuentra la función Battery Control (en el mando que hay justo encima del botón de arranque), que se encarga de mantener la carga de la batería, o incluso incrementarla, a costa de gastar más gasolina, por si se necesita al final de un trayecto o en cualquier otro momento del viaje. 

Prueba BMW X5 xDrive45e 2020

¿Puntos negativos frente a la versiones térmicas? Un mayor peso, que supera de largo las 2,4 toneladas en vacío. Si bien, la masa extra, aportada por la batería, se sitúa en la parte baja de la carrocería, con lo que no afecta al centro de gravedad del vehículo. 

Asimismo, el maletero se queda en 500 litros, 150 menos que los X5 de gasolina y turbodiésel, en un vehículo de 4,92 metros de longitud, 2,0 de anchura y 1,74 de altura, complementados con una batalla de 2,97 metros. Si se abaten los asientos, el espacio de carga alcanza los 1.716 litros.

Prueba BMW X5 xDrive45e 2020

Desde luego, con este coche tiene todo el sentido activar nuestro chip ecológico. Eso implica ganar velocidad de forma sostenida (que no lentamente), aprovechar al máximo las desaceleraciones para navegar a vela y realizar frenadas más largas y progresivas. Todo, para conseguir acercarnos a los 87 kilómetros prometidos sin emplear gasolina. 

En verdad, podemos estar muy próximos a este registro, así que, de lunes a viernes, este SUV apenas podría consumir carburante... y entrar 'hasta la cocina' dentro de las grandes ciudades, gracias a la etiqueta 0 de la Dirección General de Tráfico antes comentada.

Prueba BMW X5 xDrive45e 2020

Ahora bien, cuando queremos comprobar el potencial del coche, todo cambia: desde el empuje, hasta la autonomía y, por supuesto, el consumo. El rendimiento mecánico es realmente elevado, pero claro, los kilómetros 'verdes' se desvanecen en el ordenador de a bordo y la media de gasto sube como la espuma.

Durante nuestra prueba, la media obtenida fue de 8,2 litros cada 100 kilómetros. En largos recorridos interurbanos, siempre consumiremos más que una variante turbodiésel, algo que no es una sorpresa para nadie, aunque el apoyo eléctrico (hasta que se agota) impide que estos registros se disparen.   

Prueba BMW X5 xDrive45e 2020

El BMW X5 xDrive45e 2020 viene de serie con la suspensión neumática adaptativa y puede incorporar la Dirección Activa Integral, es decir, el sistema de dirección a las cuatro ruedas, que gira las traseras para lograr un dinamismo sorprendente. 

Lo cierto es que, a pesar del ostensible peso, el SUV germano no saca a relucir sus kilos de más en materia dinámica. El coche no inclina mucho y se controla bien en las curvas, donde los anchos neumáticos también juegan un importante papel. 

Como suele suceder en este tipo de coches, el pedal del freno tiene un tacto especial, ya que al comienzo del recorrido, entra en acción el sistema de recuperación de la energía. Por lo tanto, hay que pisar un poco más para que actúe como un coche normal.  

Prueba BMW X5 xDrive45e 2020

Como conclusión, es cierto que se le saca más partido a un sistema híbrido enchufable y a un motor eléctrico en un coche de pequeñas dimensiones, pero las necesidades de espacio y el hecho de querer un SUV a toda costa no impiden conducir un vehículo ecológico con ventajas reales en el día a día. 

Eso sí, en este caso, el desembolso llega a los 81.550 euros. No obstante, no parece tanto cuando observamos que el BMW X5 xDrive30d, con motor turbodiésel de 'solo' 265 CV, cuesta 77.700 euros. Piensa en el uso que vas a dar al coche y obra en consecuencia...

BMW X5 xDrive45e

Motor Gasolina, seis cilindros en línea, turboalimentado, 2.998 cm³ + eléctrico
Potencia 394 CV / 600 Nm
Caja de cambios Automática con convertidor de par Steptronic, 8 velocidades
0-100 km/h 5,6 s
Velocidad máxima 235 km/h
Consumo 1,2 l/100 km
Tracción Total xDrive
Peso en vacío 2.435 kg
Número de asientos 5
Capacidad del maletero 500 l
Precio base 81.550 euros