Considera la siguiente situación: llevas cinco minutos delante del paso a nivel cerca de tu casa. Ya han pasado un tren de cercanías y un tren de mercancías, pero las barreras no parecen impresionadas por lo ocurrido hasta ahora y siguen sin levantarse. De repente, se acerca un pequeño vehículo, con aspecto de furgoneta.

Un trolebús Volkswagen T1 pasa tranquilamente delante de ti. La espera cobra sentido y no puedes evitar dibujar una sonrisa en tu cara. Siendo sinceros, una T1 es el último vehículo que esperarías ver rodar por las vías del tren, ¿verdad? Pues esta situación es real.

Galería: VW Ur-Bulli T1 sobre raíles

Los especialistas de Volkswagen Vehículos Comerciales Oldtimer (VWNO) han anunciado la nueva puesta en servicio de la Klv-20, una abreviatura para el poco manejable término "coche pequeño con motor de combustión".

Coindiciendo con el próximo evento 'Bulli Coffee', que tendrá lugar el 2 de junio en Hannover con motivo del Día Internacional del Autobús VW, el fabricante alemán ha restaurado el 'draisine Bulli' sin volante de 1955 y lo presenta ahora como ilustre recién llegado a la colección de la VWNO.

Esta furgoneta VW un tanto especial solamente puede circular sobre raíles. En 1954, los Ferrocarriles Federales Alemanes (DB) tuvieron que adquirir nuevos vehículos de servicio compactos para circular por las vías.

Sin embargo, en lugar de desarrollar algo nuevo, el periodo de posguerra se caracterizó por un pensamiento pragmático. La empresa se limitó a combinar la popular furgoneta alemana con un chasis ferroviario.

VW Ur-Bulli sin volante para la pista

Sin más dilación, se encargó la construcción de la Klv-20 a dos empresas: Martin Beilhack (Rosenheim) y Waggon und Maschinenbau GmbH Donauwörth. Cada una de ellas construyó 15 Bulli para el transporte ferroviario en el plazo de un año. El vehículo mostrado procede de la empresa de transformación Beilhack.

Durante unos 20 años, estos vehículos fueron utilizados para trabajos de inspección y reparación por las autoridades ferroviarias y de señalización, antes de ser retirados del servicio en la década de 1970. 

En la actualidad, la Klv-20 es uno de los pocos vehículos que siguen en funcionamiento. Tobias Twele, de Volkswagen Vehículos Comerciales Oldtimer, describe así el primer viaje por la línea de trolebuses de Lengenfeld unterm Stein:

"No hay muchas variantes del Bulli que no hayamos visto o conducido antes, y este trolebús es sin duda una de ellas. Por eso fue un momento muy emotivo para nosotros cuando pasamos con el equipo por el viaducto de 24 metros de altura por primera vez.

En total, recorrimos más de 32 kilómetros por las vías en nuestro primer viaje, cinco de ellos por túneles, y ascendimos 154 metros de altitud. Cruzamos innumerables veces el impresionante viaducto de Lengenfeld, de 244 metros de longitud".

VW Ur-Bulli sin volante para la pista

La Klv-20 está propulsada por un motor industrial Volkswagen de 28 CV de potencia. Éste se integró en un chasis con un dispositivo hidráulico de elevación y giro. De este modo, sólo se necesita una persona para levantar la furgoneta sobre raíles in situ, girarla y volver a ponerla en la vía, en lugar de tener que dar marcha atrás para cambiar de sentido. La carrocería del Bulli se adaptó a la normativa para el tráfico ferroviario y listo.

La historia de la Klv-20 también está bien documentada. Su primer lugar de utilización fue el depósito ferroviario de Plattling, en Baviera. Tras su retirada en la década de 1970, viajó hasta Hesse, donde fue adquirida por un coleccionista ferroviario en 1988. El trolebús forma parte ahora de la colección Oldtimer de Volkswagen Vehículos Comerciales en Hannover.